Las estadísticas los exhiben, los políticos los mencionan, el sistema dice saber de su existencia, en tiempos electorales los candidatos, de todos los colores, aseguran tener estrategias para solucionarles sus necesidades, pero la verdad es que el numero de “ninis” sigue en aumento y poco se ha hecho para apoyar a los jóvenes y se conviertan en la fuerza laboral, intelectual y económica que requiere el país.
Muchas situaciones contribuyen a que cada vez se tengan más jóvenes que ni estudian ni trabajan, no es porque ellos así prefieran vivir, la realidad es que la crisis en la economía en las familias, la desintegración familiar, la escases de oportunidades laborales, el aumento a las cuotas escolares, todo ha ido aumentando en forma alarmante y eso ayuda para que crezca también el numero de muchachos sin oficio ni beneficio.
Resulta hasta peligroso que cada día se tengan más muchachos que ni estudian ni trabajan, que dependen de sus padres o en el peor de los casos, buscan otras actividades a desarrollar y no las encuentran, no hay que olvidar que la ociosidad es la madre de todos los males, los jóvenes en esas condiciones se exponen, otros por gusto a la adrenalina, o por necesidad, pueden hasta caer en redes de gente sin escrúpulos.
Según datos oficiales del INEGI en el país hay 7.5 millones de muchachos en edades de 16 a 28 años en esas condiciones y en Tamaulipas tenemos la cifra, no muy halagüeña, de 30 mil ninis según los investigadores de este fenómeno.
Igualmente las circunstancias que pueden contribuir a que cada vez existan más jóvenes con cierta apatía al estudio o el trabajo existen, pero también hay quienes se resistan a tener una responsabilidad por sobreprotección de los padres, el solucionarles todos los problemas hace que estos chicos prefieran estar cómodamente bajo el abrigo y protección de la familia sin compromiso, sin mirar más lejos que el vivir el día a día.
Otro motivo es la falta de oportunidades laborales, que desaparecen los empleos formales y temporales dejando sin actividad, y sin un salario, a muchachos que quieren ser útiles o estudiar pero se quedan varados en esa etapa de sus vidas.
Lo peor de todo es que los ociosos buscan satisfacer sus necesidades solamente y ellos no les importa el cómo sino lograrlas por eso son más propensos a caer en situaciones extremas.
También los que se quedan sin empleo, en su afán de sobrevivir y salir adelante, buscan como obtener recursos económicos y es cuando pueden caer en tentaciones del dinero fácil.
Los jóvenes son un nicho de oportunidades en todos los sentidos, pueden marcar la diferencia y ser la fuerza que impulse a un país y también quienes detengan el crecimiento de una nación o una entidad.
De igual manera son quienes tienen la energía para afrontar retos y detonar hasta la economía para el desarrollo del país, pero ojo, las energías mal encausadas pueden llegar a ser fatales pues hay cierta edad en la que no miden consecuencias, no se detienen a pensar que las malas acciones tendrán resultados negativos, que todo se les hace fácil.
Es por eso que se debe de trabajar en conjunto sociedad, gobiernos, legisladores, empresarios y padres de familia, con un plan integral para aprovechar el potencial de la juventud, todos con un solo motivo, rescatar a los jóvenes del letargo o la desesperación por no tener trabajo o que se les negó el acceso a los planteles educativos por falta de recursos económicos.
Invertir en la juventud no es tirar el dinero, es apostarle al presente y al futuro, tener gente confiable, capacitada, responsable, con deseos de superación, amor por la vida y todo lo que les rodea, si se logran estos objetivos con ello tendremos mejores sociedades con mejor calidad de vida, ambiente más afable para nuestras familias y de menos riesgo, porque nadie esta exento de nada en este mundo.
Por esa sencilla razón se deben de abrir mayores y mejores espacios para la educación, buscar estrategias para que continúen sus estudios los muchachos hasta concluir una carrera universitaria o técnica, también buscar alternativas para generar empleos en todas las aéreas donde los jóvenes puedan poner en práctica sus conocimientos y destrezas para que estimulen su crecimiento profesional.
También es necesario que se implementar acciones que encausen a los jóvenes en las aéreas deportivas, culturales y recreativas permitiéndoles desarrollar todo su potencial, pero verdaderamente, que no solo sean palabras publicitarias o eslogan de trípticos sino hechos.
En todas las acciones, y etapas de la vida, es bueno dedicar y destinar tiempo, dinero y esfuerzo para que las cosas marchen bien, pero en el caso de los niños y jóvenes es mejor invertir para prevenir.
Ojala así lo entendieran los verdaderos ninis que no son otros que nuestros flamantes representantes populares, que ni trabajan en su encomienda, ni ven las necesidades del pueblo, ni se preocupan por el desarrollo de la juventud para que sean la fuerza que México requiere, en todo este problema buena culpa tienen los Diputados y Senadores por no proponer acciones que contribuyan a que los jóvenes tengan más y mejores oportunidades para que posean las herramientas necesarias y puedan enfrentar los retos del presente y hacer del país una nación vigorosa, seria bueno también que le den una checadita a los Institutos de la Juventud y los obliguen a desquitar su salario, que se pongan a trabajar en serio por el bien de los jóvenes.


