Larry Brown, director de aviación del Aeropuerto Internacional Brownsville South Padre Island, dijo que el aeropuerto tiene un sólido argumento económico para convencer a AeroMéxico que reanude sus servicios en la ciudad.
Mientras tanto, la aerolínea, hasta ahora no ha cobrado ninguno de los subsidios de boletos que le corresponden de acuerdo con los términos del acuerdo que tiene con el Consejo de Desarrollo Económico de Brownsville o BEDC por sus siglas en inglés – aun cuando todavía puede.
La línea de aviación más grande de México inició servicio dos veces por semana entre Brownsville y Monterrey, México, en julio de 2011 durante un período de tres meses. Con el posterior ofrecimiento de un paquete de incentivos del BEDC, financiado por medio de la Corporación de Incentivos del Brownsville Metropolitano o GBIC por sus siglas en inglés, AeroMéxico anunció que extendería el período de prueba un año, dijo Brown. AeroMéxico también agregó un tercer vuelo semanal.
La aerolínea duplicó su número de vuelos en las semanas anteriores a Semana Santa del año pasado, pero luego suspendió los vuelos definitivamente a principios de este mes, citando la caída en venta de boletos. Brown dijo que la aerolínea dejó abierta la posibilidad de que reanudaría el servicio a Brownsville, e intenta hacer uso de esa abertura por todo lo que vale.
“Estamos interesados en que AeroMéxico inicie nuevamente su servicio y en llevarles información adicional con respecto al mercado de negocios”, dijo Brown. “Confiamos en que estarán interesados de escuchar lo que tenemos que decir. Si no estuvieran ellos interesados no estaríamos pasando por todo este problema”.
Bajo el acuerdo con BEDC, AeroMéxico fue elegible para recibir hasta 500 mil dólares en subsidios por medio del GBIC si la venta de boletos no cumplía expectativas. Otros 175 mil dólares en fondos de mercadotecnia fueron aprobados, 100 mil dólares de los cuales se destinaron a la firma publicitaria de Brownsville Breeden McCumber y 44 mil de los cuales fueron para AeroMéxico para la mercadotecnia de su servicio Monterrey-a-Brownsville en México.
Los incentivos financieros de GBIC son financiados por un cuarto de centavo del impuesto de ventas municipales al grupo, que su principal misión es reclutar manufactura e industria para el área. BEDC hace recomendaciones a GBIC sobre donde aplicar los incentivos.
Gil Salinas, vicepresidente ejecutivo de BEDC, dijo que AeroMéxico no ha cobrado subsidios “hasta la fecha”. La parte de los 500 mil dólares en subsidios que la aerolínea podría exigir depende de la cantidad que cayó la venta de boletos durante el período de prueba bajo los términos del acuerdo.
Cuando se le preguntó la cantidad que la aerolínea podría cobrar si opta por hacerlo, Salinas contestó en un correo electrónico que “no hemos ejecutado ninguna parte o forma del programa de incentivos; por lo tanto, no podemos divulgar semejante información debido a la confidencialidad del acuerdo”.
Brown dijo que AeroMéxico podría enviar una factura a GBIC por los subsidios prometidos o podría esperar pendiente de las nuevas negociaciones para reanudar el servicio.
El Nuevo Heraldo


