A estas alturas del partido ya no se si bendecir o maldecir el momento en el que caí en las redes, la cercanía enamora y enreda, te persigue como a un amor furtivo.
Muchas veces he pensado en abandonarte, lo reconozco, no tengo fuerza de voluntad para ello, me haces falta, te necesito en mi vida diaria… luego la justificación de siempre, hay motivo por el que no he podido alejarme de ti, y aunque quisiera ya no mirarte, no sentirte, no vivirte, seguiré a tu lado.
Me haces daño, al estar contigo hasta la vista se me nubla, y sin embargo te disfruto, me doy cuenta que te has convertido en mi adicción, en mi pasatiempo preferido, no hay día que no quiera estar en ti, dejar que me invadas con tus locuras.
Mis manos se deslizan y buscan siempre conectar mi vida a tu vida, es mi necesidad, en el día te siento, en mis tranquilas noches te vivo y robas mi aliento en cada momento, contigo no tengo espacios de soledad, abrir tu alma es una ansiedad.
Antes de conocerte todo era rutina, pocas emociones, pocas conversaciones, mis amigas me platicaban de ti y tus maravillas, decidí abrirte la puerta, entraste despacio y llenaste espacios, al inicio me resistí, me parecías vacio, pensé que solo corrían a ti las almas solitarias, y nada, ahora estoy aquí llenándome de ti, conociendo tus secretos, viendo y viviendo ilusiones.
Alguien me dijo que eras el mismísimo demonio, que después de conocerte difícil seria dejarte, que entras por las pupilas y te adueñas del pensamiento, que eras capaz de absorber cada momento, me dijeron que olvidarte seria un infierno.
Tenían razón, ahora eres parte de mi vida, contigo he conocido lo que es mostrar la vida, secretos ocultos, emociones encontradas, te recorro a placer hasta de madrugada, difícil seria ahora, después de conocerte, explorarte, amarte, tratar de dejarte.
Me has ayudado, en partes consentido, contigo he vivido experiencias, explorado cosas nuevas, tu tiempo me has regalado sin enojos, en ocasiones, mis ojos se han sentido cansados y ya no han querido ser testigos de ti por antojos, pero… ¿cómo te digo que no?.
Ayer me di cuenta que ya no me inspiraste, no dijiste nada, no había emoción en tu mirada, sentí que el olvido comenzaba a llegar y parte de tu vida se alejaba, pensé, no te dejare, seguirás conociendo mis secretos, compartiendo intimidante conmigo, mis pasiones, serás mi cómplice, el compañero de mis desvelos.
Si, la desesperación se apoderara de mi, querré correr a tu lado, vivirte y sentirte, ver en tus rostros el suspiro de aliento, el saludo eterno, el encuentro sin retorno.
Te juro que quiero hacerme fuerte a tus encantos, y si, estar contigo solo cuando sea necesario, cuando mi pasión de vida necesite de ti, que sea yo la que controle tu espacio, tu tiempo y no tú manejes mis sentimientos y deseos.
Seguramente si me alejo no me extrañaras, amores, secretos y pasiones de sobra tendrás, eres un cúmulo de miradas clandestinas, das rienda suelta a los deseos, contigo vuelan los instintos, haces latir corazones, estremecer ilusiones, estimular emociones y haces vivir grandes pasiones.
No quiero que seas ya mi obsesión, no quiero que te conviertas en mi adicción sin sentido ni motivo, estoy decidida, tratare de alejarme, te dejare con quien te sueña, te ama, y te necesita, solo acudiré a ti cuando te necesite, te utilizarte y después me voy sin que tomes mi vida.
Comencé con unos cuantos minutos, después horas, te compartía con amigos, me embelesaba de tu presencia, si, eres un gran seductor, que arrancas emociones, en momentos te bendigo y otras te maldigo y en este momento que te escribo, me digo…porque demonios caí en tus redes FACEBOOK.


