La suspensión del grito y del desfile dejó pérdidas por medio millón de pesos a los comercios de Altamira, sobre todo a los restaurantes y tiendas que habían surtido su inventario con productos patrios.
La Canacope aseguró que el que el grito se vaya a celebrar el 27 de septiembre no les permitirá recuperad las pérdidas, pues los productos ya no se consumirán igual.
Pese a que no hay lluvias el Ayuntamiento no programó si quiera una ceremonia cívica para conmemorar el 16 de septiembre.
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