Cinco familias aún esperan el pago de indemnización tras la explosión que ocurrió hace un año en la Central de Medición de Pemex, donde murieron 31 trabajadores y otros 46 resultaron heridos el pasado 18 de septiembre de 2012. Gerardo Reyes Reza, administrador del Activo Integral Burgos, atribuyó la tardanza en el apoyo económico a que se trata de asuntos legales que toman tiempo.
A un año de la tragedia ocurrida en la Central de Medición de Pemex del kilómetro 19, donde murieron 31 trabajadores y 46 más resultaron heridos, Petróleos Mexicanos asegura que esa planta cuenta ahora con mejores especificaciones internacionales, así como con la capacitación al personal, para que respondan de manera oportuna y organizada ante una emergencia.
Gerardo Reyes Reza, administrador del Activo Integral Burgos, recordó que en el momento del accidente en el Centro de Medición de Gas, se encontraban trabajando 167 personas, de las cuales, 34 de Pemex y 133 de las empresas contratistas y añadió que a la fecha se da seguimiento a la reparación en lo posible de los daños generados en aquél trágico acontecimiento.
“Nuestra dirección jurídica y asesores están al pendiente de que las familias de los trabajadores fallecidos sean indemnizados, aun y cuando no eran empleados de la paraestatal, te puedo comentar que hasta ahora se ha indemnizado a 26 de los 31 trabajadores fallecidos, de los cuales cinco eran empleados de la paraestatal y los 21 restantes laboraban para compañías contratistas como Lansa, Peisa, Merco, Apollo, Incorcosa y VGI”, señaló el funcionario.
El representante de Pemex en esta frontera dijo que la compañía ha cumplido con el proceso de pago de indemnizaciones a los familiares de los cinco trabajadores de la paraestatal que fallecieron en la explosión, pero dijo que aún está pendiente el pago de cuatro trabajadores que laboraban para compañías contratistas.
“Esto es parte de un proceso legal, los deudos recibirán los beneficios que les corresponden y por nuestra parte, a lo largo de estos meses, se echó a andar la campaña denominada “apadrina un niño” que consiste en brindar apoyo académico y económico a los hijos de los trabajadores fallecidos con el fin de que continúen estudiando”, indicó.
Reyes Reza habló de los resultados de la investigación en torno a aquella explosión ocurrida el 18 de septiembre del 2012 en esta ciudad fronteriza.
“La investigación culminó en el mes de diciembre del 2012 y los resultados fueron entregados oficialmente el 18 de enero de este año a la PGR para los efectos de ley, Pemex entregó el análisis, causa-raíz y ya será la autoridad quien se tendrá que manifestar al respeto para dar los resultados oficiales de la explosión, ya que en el evento murieron varios trabajadores y nosotros no estamos autorizados para hacerlo público”, destacó.
Cabe mencionar que con el objetivo de estar preparados para enfrentar cualquier contingencia que pudiera presentarse en las instalaciones de Pemex, la paraestatal lleva a cabo, entre otras acciones, programas de simulacros a través de los cuales se buscan medir los tiempos de respuesta del personal involucrado en la atención de emergencias.
Por su parte alcalde Everardo Villarreal Salinas dijo que tanto él como Petróleos Mexicanos han estado muy de cerca con los familiares de los fallecidos brindando toda la atención tanto laboral como en los accidentes, sin embargo hasta este momento las autoridades municipales no tienen prevista una celebración luctuosa con la presencia de los familiares de las víctimas de aquella explosión que enlutó a Reynosa.
No obstante Villarreal Salinas se congratulo porque Petróleos Mexicanos ha implementado mejores medidas de seguridad en todas sus instalaciones.
“Tan es así que hace algunas semanas tuvimos un incidente en la ciudad y ya se pudo evitar en su totalidad lo que serían estas pérdidas como hace un año tuvimos y esperamos que Petróleos Mexicanos siga con esta política de reforzar sus medidas de seguridad”, finalizó el edil.
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