Ante la total complacencia de las autoridades competentes, numerosos taxistas hacen su “agosto” en pleno septiembre al encarecer en forma desproporcionada sus servicios durante los días lluviosos, ya que indebidamente la mayoría de los concesionarios dejan de circular.
Igualmente, los choferes de carros de ruta dejan de trabajar apenas llueve, dejando prácticamente “tirados” a miles de usuarios que esperan horas para subirse a una unidad, situación que debe ser sancionada drásticamente por Tránsito y Transporte del Estado.
El líder de colonos, Rubén Orozco de Lara, dijo que con el pretexto de que las calles se inundan, lo cual no ocurre en todas las rutas, los transportistas dejan de trabajar, sin importarles que haya pasajeros esperando en las calles.
Numerosas personas se han quejado asimismo de los taxistas, muchos de los cuales durante las lluvias lucran con la necesidad de la gente, al cobrar en promedio 150 y 200 pesos por cubrir trayectos cortos.
No es justo, dijo, que se aprovechen en esa forma de la ciudadanía, por lo que propuso que durante contingencias naturales como ciclones y tormentas tropicales, se obligue a los transportistas a seguir prestando servicio e incluso en situaciones de emergencia, a fin de que las familias puedan estar juntas en tales ocasiones.
Pidió también que se incorpore a líderes de organizaciones choferiles a los consejos municipales de Protección Civil, para garantizar que sólo se interrumpa el transporte cuando haya una situación de riesgo real.
La Verdad


