Tenemos la meta de hacer un verdadero cambio, una historia que marque la pauta a las nuevas generaciones”, así fue como inició el gobierno de Magdalena Peraza que concluye este domingo. La maestra llegó con metas muy altas: renovar los mercados municipales, el canal de la Cortadura y rescatar el Centro Histórico de Tampico, pero en 33 meses sólo uno despegó y no será concluido en su mandato.
El sector empresarial y los funcionarios municipales coinciden en dos logros: el regreso de la confianza a los ciudadanos y el programa de pavimentación que abarcó 65 kilómetros de vialidades. Sin embargo, en el primer caso las estadísticas demuestran que a pesar de que la vida volvió a la ciudad la seguridad no se recuperó. Por la cantidad de delitos que se cometen, especialmente robo y secuestro, Tampico sigue siendo una de las más peligrosas del estado.
En su tercer informe de gobierno la alcaldesa afirma que 80 por ciento de los policías metropolitanos fueron integrados al nuevo modelo, cuando únicamente lo consiguió 28 por ciento, es decir, de 270 elementos solo 76 fueron aceptados en la Policía Estatal Acreditable y 162 fueron liquidados, 50 por ciento de este grupo reprobó los exámenes.
En este gobierno municipal desapareció la Academia de Policía y luego de haber liquidado a los metropolitanos, 90 edificios públicos se quedaron sin vigilancia, sólo para los más importantes se reubicó personal de otras áreas.
“Estamos conscientes que esta administración municipal 2011- 2013 es diferente, tenemos el fuerte compromiso de hacer en Tampico una nueva historia, no sólo como la primera mujer en llegar a su presidencia, sino, en lograr la transformación de un municipio que amamos”, son algunas de las líneas con que Magdalena Peraza abre la presentación del Plan Municipal de Desarrollo (PMD).
Como representante del magisterio la alcaldesa gestionó fondos para las techumbres de 47 escuelas de nivel básico y rehabilitó el ex Instituto Regional de Bellas Artes (IRBA), pero no logró cambiarle la cara al centro histórico debido a que el Fideicomiso para el Centro Histórico de Tampico (Ficetam) recibió recursos hasta finales de marzo de este año y además fueron limitados.
Continúan luciendo deteriorados el primer y segundo cuadros de una ciudad que en conjunto con Madero acapara 60 por ciento de la derrama turística. Y es que de 70 solo se logró rehabilitar tres edificios, uno de ellos el de la Asociación Regional de Comerciantes e Industriales de México (Arcim) ubicado entre López de Lara y Aduana. Otros 40 inmuebles son considerados de alto riesgo por el propio presidente del fideicomiso, Juan Manzur.
El rescate de la zona centro de la ciudad fue una de las promesas de la alcaldesa, por lo que el Ayuntamiento solicitó 12 millones de pesos para adoquinar las banquetas del primer cuadro, con lo que planeaban “mejorar considerablemente la imagen”.
Junto con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (Cmic), se contempló repoblar la zona centro de Tampico, sólo un edificio ubicado en calle Aduana fue habilitado para usar como vivienda. La modernización del centro incluía volver peatonal la calle Juárez, lo que se intenta desde el gobierno de Óscar Pérez. Los recursos para esa obra, que oscilan en 18 millones, fueron gestionados por el diputado federal Germán Pacheco, pero serán aplicados en el próximo trienio.
El proyecto integral contempla la renovación de los centros de abasto misma que en su segundo año de gestión la alcaldesa creyó haber conseguido, sin embargo, la oposición de los locatarios frenó la obra cuyo costo estimado ya se elevó a 700 millones. En esa zona de la ciudad este cabildo consiguió liberar el acceso al ex edificio de la Aduana Marítima.
Lo que sí logró Magdalena Peraza fue rehabilitar la fachada del Palacio Municipal, uno de los recintos gubernamentales más hermosos del país lo que costó 7 millones 334 mil pesos, así como la rehabilitación del kiosco, obra en la que se invirtieron 2 millones 400 mil pesos. De igual forma se avanzó en el reordenamiento de la vialidad que circulaba frente al palacio.
Imponderables en la obra del paseo la Cortadura dejaron a medias otra de las infraestructuras más buscadas por Peraza Guerra. Este gobierno pagó porque el Tecnológico de Monterrey le diseñara un plan de negocios, considerado la columna vertebral el proyecto, sin embargo, a causa de que la obra no terminó les fue imposible atraer inversionistas a esa zona.
El cabildo panista regresó a Tampico la festividad del carnaval y la Nauticopa, ésta última no les resultó redituable y la cambiaron por los Go Karts, competencia que reunió escasos espectadores.
En el parque Metropolitano se construyó una tirolesa de 2.2 millones pesos que operó después de los dos periodos vacacionales de este año, también se hicieron jornadas de limpieza, pero el vaso lacustre no se dragó a pesar de ser uno de los mayores atractivos turísticos luego de la zona centro. Aquí se hereda una obra que cuesta cerca de 30 millones de pesos y que la propia alcaldesa considera urgente.
Unos metros más adelante, frente a la estación de Bomberos, se encuentra una de las dos obras detenidas por un mandato judicial: el parque ecológico. Éste proyecto no reunió los requisitos ambientales por lo que el Juzgado Noveno de Distrito lo suspendió comprometiendo inversiones de la iniciativa privada, esto obligó la intervención de gobierno estatal para salvar la obra. En el mismo caso se encuentra el colector pluvial de Ejército Mexicano, aunque en este caso el diseño de la obra estuvo a cargo del estado. También quedó pendiente la terminación del dren pluvial de la calle Esperanza.
La alcaldesa tampoco cortará el listón del parque Chairel debido a que la obra, construida a orilla de la laguna se inundó. Reporta un avance de 80 porciento. De acuerdo con el director de obras públicas, Alfredo Trejos, entre esta obra y 14 pavimentaciones inconclusas, serán heredados 50 millones de pesos para finiquitar los contratos, “se quedan, pero dejamos el dinero para terminarlas”, declaró la alcaldesa.
Servicios Públicos no logró el alumbrado LED del ciento por ciento de avenida Hidalgo (solo dejarán 300 lámparas de 900); Tránsito y Vialidad no contempló sistemas digitales del control de tráfico. La dirección de Protección Civil fue una de las áreas más vulnerables de la ciudad ya que no se equipó y sobrevivió con donativos. A pesar de localizarnos en una zona altamente inundable, no se compraron lanchas y tampoco se autorizó el pago de horas extra a inspectores ni la contratación de más.
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