En política se utilizan varios sistemas operativos que aunque no se escriben se convierten en un conjunto de procedimientos que llevan a la ejecución.
Bajo este sistema un núcleo puede llamar a cualquiera de los otros siempre que lo necesite.
Se emplea esta técnica cuando cada procedimiento del sistema tiene una operación bien definida en términos de cuantificaciones y por lo general da excelentes resultados.
Una ventaja primordial con este método, es que cada una de las partes tiene la libertad de llamar a cualquiera otra, si la última ofrece algún cálculo útil que la primera necesite.
Es decir se ubica la ingeniería al servicio de la política
Para construir el programa que se convierte en el objeto real del sistema operativo, se recogen todos los procedimientos individuales a archivos que contengan los procedimientos y después se combinan todos en un solo archivo.
En términos de escamoteo de la información, esencialmente no existe ninguno; todo el procedimiento es visible para todos y esta organización requiere de una estructura básica del sistema operativo.
Primero debe de haber un programa central que solicite el procedimiento de servicio solicitado, emitida la convocatoria, el núcleo recibe las respuestas y en beneficio colectivo el engranaje comienza a moverse.
La información enviada de antemano, le permite al núcleo recibir las respuestas de diversos emisores, que por su independencia crean necesario la participación activa para fortalecer el sistema operativo.
Para que esto funcione bien, es necesario que el núcleo acepte todas las respuestas y que aplique sin restricciones la que mejor convenga, a fin de garantizar el éxito del proceso.
Cuando vemos en el panorama nacional los enfrentamientos del PAN para lograr su proceso de renovación, con gritos y sombrerazos, abandono del recinto para romper el quórum y señalamientos directos en contra de unos y otros, nos queda claro que el sistema operativo no se ha podido modernizar por la simple ambición de algunos que se consideran dueños de la voluntad popular al interior de su instituto político.
Al mismo tiempo acá en Tamaulipas, se organiza la necesaria poda que oxigena el funcionamiento del PRI para la renovación de la dirigencia, escuchando voces y consensuando respuestas, evitando así, la exhibición pública de los diferendos, que por lo general siempre existen.
La sociedad está atenta a lo que sucede y el resultado final dará la razón a unos o a otros, pues ambos sistemas cumplen con el requisito final de la democracia necesaria.
La exhibición de unos y la mesura de otros obedece a una estrategia planeada, de eso no hay duda y así lo aceptan los militantes pues es el PRI UN PARTIDO MONOLÍTICO.


