Cerca de 8 mil reses han muerto en la región en 18 meses de sequía, afirmaron ejidatarios y ganaderos. La Asociación Ganadera local pidió la declaración como zona de desastre porque no pueden soportar más tiempo.
Así como en los ranchos, también han muerto decenas de reses en los 17 ejidos que pertenecen a Nuevo Laredo: de 40 ejidatarios con ranchos ganaderos todos reportan pérdidas, detalló el administrador del Rastro Municipal, Homero Barberena Salinas.
“Estamos batallando bastante desde la mitad del 2010; de esa fecha para acá ha sido la etapa más difícil para nosotros los ejidatarios porque no ha llovido nada en todo ese tiempo. Ya son muchos meses, casi dos años, sin lluvia. Hemos recibido mucho apoyo del gobierno estatal, pero muchos animales se han muerto porque la sequía ha sido muy fuerte y ha durado mucho tiempo”, expresa el ganadero.
Los ranchos con pérdidas de ganado se localizan en los ejidos como Altos Amarillos, Progreso, Concordia, Carrizo y La Cruz.
El presidente de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo, Héctor Barberena Aguirre, explicó que resulta insostenible la situación para los ganaderos locales y de la región porque se han acumulado varios factores desfavorables: han perdido decenas de reses, no ha llovido en 18 meses y se han elevado los costos de todos los insumos, además las presas están secas.
En septiembre del 2010, Barberena Aguirre recordó que inició la severa sequía y con el paso de los meses se combinó con los altos precios del alimento para el ganado, que ha incrementado en los últimos meses de 38 pesos a 68 pesos por paca.
Fuente Lider Informativo


