Fuga de lixiviados que contaminan en temporada de lluvias varias áreas habitadas, así como gases emanados de los desechos del relleno sanitario de TecMed en Altamira, siguen afectando a por lo menos 300 habitantes del ejido Flores Magón, por lo que autoridades de esa localidad solicitarán se agilice el cambio de modalidad en el manejo de la basura en la zona metropolitana.
El ex comisariado de esta comunidad, Joel Infante Zamarripa, señaló que «a pesar de que el basurero conurbado viola la norma mexicana ambiental 086, que determina que los rellenos sanitarios deben construirse a una distancia mínima de 1,500 metros del más cercano asentamiento humano, no se hace nada para removerlo o sancionarlo, pues el botadero viola esta disposición».
El basurero de TecMed, añadió, sólo está a 350 metros del ejido, y en la zona más cercana se vive ya efectos en la salud por la operación del manejo de la basura, además de que muchas de las tierras aledañas ya son improductivas, por haber sido contaminadas.
«Los lixiviados hacia el subsuelo muchas veces inundan los patios de docenas de viviendas aledañas a los límites del relleno sanitario, además en temporada de altas temperaturas el olor que emana del vertedero se vuelve insoportable durante día y noche», mencionó.
Ante estas deficiencias, autoridades de varios ejidos cercanos al relleno sanitario gestionarán la agilización para la clausura definitiva de este botadero y se concrete el sistema de pirolisis que se tiene proyectado para el manejo de la basura en la zona sur del estado.
Fuente El Sol de Tampico


