Si la vida es corta, el ejercicio del poder es aún más corto, a veces ni a tres años llega, así que imaginar que será para siempre, no es más que un intento por practicar la autocomplacencia.
Hoy hay quienes se asustan de la crítica continua, se olvidan del pasado en el que estuvieron siendo actores o actrices de la oposición criticando un día sí y otro también.
En su afán desmedido por mostrarse afables, cometen errores que los llevan a la burla sostenida de todos los que han sido desplazados y ahora no tienen más oficio que el de cuestionar.
Si un presidente priista en su afán de promocionar turísticamente a Matamoros invierte $ 370,000.00 pesos para patrocinar el certamen Miss USA, se considera por parte del PAN y sus simpatizantes una gran afrenta y enorme deterioro al erario público.
Los medios todos de ese entonces, sobre todo en la radio, durante una semana no soltaron el tema, para mostrar ante la opinión pública su incomodidad por semejante despilfarro.
Lo recuerdo muy bien, pues como síndico de entonces me toco recorrer una a una las cabinas de la radio para explicar el motivo de la inversión y los alcances de esos 100 mil dólares en imagen.
100,000 mil dólares al tipo de cambio de entonces $3.07 daba esa enorme cantidad de pesos.
Hoy es distinto, la alcaldesa con enojo por la pregunta da a conocer el monto de la inversión total en las fiestas del charro, poco mas de 4 millones 450 mil pesos, que convertidos a dólares da la nada cómoda cantidad de más de 330 mil dólares.
Lo curioso del caso es que ningún priista alzó la voz enojado, vamos tampoco se vio el cuestionamiento constante de las estaciones de radio y no hubo síndico, regidor o contralor, que tuviera que acudir a las estaciones de radio a explicarnos a los ciudadanos la razón del monto tan elevado.
En donde quedaron esos analistas políticos que cuestionaban siempre las inversiones por amor a Matamoros?
Muchos todavía viven y después de leer estas líneas tal vez tengan una respuesta adecuada, o tal vez callen para siempre, porque es muy difícil reconocer que se equivocaron en la selección.
Mejor para no ponernos tristes, hablemos de otras cosas más divertidas; a todos nos ha pasado, estamos en una boda o en una fiesta y de pronto aparece el típico invitado borrachín que sin pudor ejecuta sensuales bailes en la pista, sin la compañía de su esposa.
El alcohol surte su efecto y los señores de respeto pierden poco a poco la compostura para mostrar deshinibidamente su otro yo, ese que sale a divertirse cuando la prudencia se oculta.
Cuando es un desconocido solo causa extrañeza, pero cuando es un hombre público, el escarnio brota natural, haciendo cera y pabilo de la buena reputación hasta entonces.
Los de closet, son fácilmente identificables en esas circunstancias, pues todo les vale y muestran sus preferencias sexuales sin rubor alguno, otros los menos, solo cuando andan bebidos, esos son los que se toman un pomo de alcohol y pierden la prudencia, se les afloja todo el cuerpo y se muestran tal cual son, a ellos se les denomina con sabiduría popular: POMOSEXUALES.

