– La herencia de Arturo y el voto de castigo
1.- “Los mochos de los moches van a perder el siete de junio, como han perdido la confianza ciudadana por proteger a personas impresentables y por cuidar intereses inconfesables; van a perder porque, desgarrándose las vestiduras, pretenden confundir, generan enconos y propician la división”. Así sin citar nombres, ni siglas el presidente del PRI nacional, Dr. César Camacho Quiroz, dio respuesta a su homólogo del PAN Ricardo Anaya.
Y es que el dirigente nacional panista declaró en el Consejo Nacional de su partido que, “México pide a gritos un cambio de rumbo que lo a la ruta del crecimiento. Que de paz y seguridad a las familias porque, la gente se pregunta dónde quedó la capacidad de dar resultados por parte del gobierno federal y del presidente Enrique Peña Nieto”.
En cuanto a Camacho, que habló durante el Consejo Nacional de la CROC, expresó que: ““No tienen cómo ni con qué ganar; por el contrario, un sinnúmero de factores, todos atribuibles a ellos, frustrarán sus ilusiones y los harán perder el próximo 7 de junio, porque además ellos han sido desleales a sus principios”.
Bueno ese es un duelo verbal entre ambos dirigentes de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional, pero lo curioso es que las palabras de Anaya son incongruentes con los acuerdos panistas y adopta un discurso que suena hipócrita cuando sus correligionarios a los que representa, acordaron como necesario que los aspirantes a cargos públicos de su partido, reconozcan en sus campañas los llamados “moches” y se comprometan a evitar tales prácticas, de cara a la sociedad porque hacen daño al país, y así lo hizo público la senadora Laura Rojas.
Y es que en la plataforma azul uno de los temas es la Corrupción y Economía y se estableció que los candidatos del PAN, tienen que deplorar los “moches” practicados por miembros de su partido y claro los que pudieran estar a cargo de otros ajenos al instituto político.
Por eso es doblemente certero el discurso de Camacho cuando habla de “moches” y de “mochos”, relacionadas ambas palabras se refiere a los que son pecadores pero se dan golpes de pecho.
2.- En las arenas azules locales el primer raund entre el bloque conformado por los alcaldes de Nuevo Laredo y Matamoros que compitieron con el senador reynosense en la lucha por el control del PAN estatal, dio resultados que muchos no esperaban. Dos aparatos políticos con presupuesto y sentados en una estructura que se supone recién probada (porque la de Cabeza ya debiera de ser obsoleta) no pudieron con el exalcalde y exdiputado federal.
Usando el cliché de las casas encuestadoras, si este domingo se hubiera puesto a votación la candidatura para la gubernatura, la hubiera ganado Francisco García Cabeza de Vaca. Claro que no todo está definido y este ejercicio será de mucha utilidad para la mancuerna que forman Carlos y Leticia.
Le voy a decir que en lo personal, no creo que Cabeza intente ser candidato a gobernador porque ahora las circunstancias son muy diferentes y el sólo intento le podría ir mucho peor que a Erick Silva o a Homero de la Garza, porque el de Reynosa tiene un historial que lo limitaría y una lista de enemigos hacia el interior del partido que le pondrán las piedras que se necesite para bloquear su camino. Seguro buscará impulsar a alguien, o sea, jugar con seudónimo y ser el poder tras el trono.
3.- En otro tema le comento que el alcalde victorense Alejandro Etienne Llano, se refirió ayer a los retos del municipio durante la ceremonia cívica en la que se rindieron honores a los símbolos patrios y recurrió al exhorto a su equipo de colaboradores y trabajadores para dar los resultados que demanda la ciudad y su zona rural.
Etienne lleva una administración eficiente y austera que ha permitido en el año que lleva al frente del gobierno municipal reducir la deuda que él y Miguel González Salum heredaron de Arturo Diez Gutiérrez (los priístas). Es un esfuerzo que pocos saben reconocer y muchos han de censurar, porque ha costado el sacrificio de proyectos que pudieron haber dado otra cara a Victoria.
Lo peor del caso es que no hay obras importantes a la vista que se hubieran realizado en tiempos del Jr. Triplay, que justifiquen los 50 millones de pesos de deuda contratada y en cambio está visible el deterioro de la ciudad, cuyo desarrollo fue hipotecado por dos trienios o quizá más.
A González Salum le fue bien porque durante su trienio no hubo lluvias abundantes como las registradas a partir de octubre del año pasado, y que han dejado cráteres de 50 cm de diámetro o más y con profundidades que amenazan con romper la rótula y suspensión de los vehículos, con todo y el programa permanente de bacheo, hay sectores totalmente destruidos.
Entre ellos los de la Av. Palmas en las Flores, a espadas de la CFE, o en el entronque de la calle Pino. O los que están a un costado de los edificios del Infonavit Tamatán, que es la misma calle de los departamentos del ITAVU. Esta última unidad habitacional fue visitada hace unos meses por la Sra. Katia S. de Etienne para ofrecer algunos apoyos y mejoras, ojalá pronto lleguen.
Esas son las circunstancias que se viven en el municipio y que pronto sabremos si gozan de la comprensión de los victorenses, que lo manifestarán en las urnas. Por lo pronto lo que si queda claro es que a Alejandro Etienne le ha tocado bailar con la más fea. Aunque esta es una elección federal y lo que habría que evaluar es el desempeño de los legisladores, puede darse el caso de que los ciudadanos apliquen aquel refrán: “no busco a quien me la hizo, sino quien me la pague”.


