El consulado de Estados Unidos en Nuevo Laredo ya cuenta con nuevo cónsul, quien la mañana del lunes se presentó ante los ciudadanos en la sala de cabildo de la presidencia municipal, en donde fue breve y muy parco al contestar las preguntas de algunos reporteros.
Se trata de Phillip Linderman, quien antes de ser nombrado cónsul, trabajó como director de la Oficina de Detección de Terroristas y de Interdicción, del Departamento de Estado norteamericano.
El diplomático arribó al edificio municipal pasadas las 09:00 horas, y llegó directamente a las oficinas del alcalde Carlos Canturosas, con quien sostuvo una breve plática, para después arribar al cabildo para dar a conocer parte de su plan de trabajo.
“Es un honor para mí estar en Nuevo Laredo, en el marco de las relaciones entre los dos laredos, entre Tamaulipas y Texas, Estados Unidos y México. Hay muchas prioridades, muchas cosas que hacer, ya que tenemos relaciones buenas, y vamos a seguir trabajando en todos los ámbitos”, señaló.
En un español fluido, el diplomático asintió en con testar algunas preguntas de los reporteros, aunque sus respuestas fueron muy parcas cuando se trató el tema de la inseguridad y del terrorismo, temas de los que evadió hablar, tras argumentar que no habla a nombre de Estados Unidos, su país.
Dijo respecto al nuevo edificio consular que se construye, que se trata de una prioridad de su país, y de un compromiso adquirido con Nuevo Laredo, y mencionó que la inseguridad no impide que las relaciones entre las dos ciudades fronterizas sean buenas, “porque hay mucho contacto humano y hay de todo…”, señaló.
Linderman es un diplomático de carrera, y aunque es la primera ocasión que trabaja en México, tiene vasta experiencia en el servicio exterior de su país, ya que ha estado como su representante en España, Chile, Trinidad y Tobago, Cuba, Alemania, Ecuador y otros países se América Latina, además de ser asistente en los Balcanes y trabajar en la lucha contra el terrorismo y la trata de personas.
“Nuestras relaciones entre México y Estados Unidos es importante, y estamos para apoyar las buenas relaciones entre los dos países. Estoy en la primera etapa, y es mi segunda semana en Nuevo Laredo, y vamos a seguir el mismo camino que tuvimos bajo la administración de mi antecesor”, refirió.
La visita del diplomático fue breve en la presidencia municipal, y así como llegó se fue.
Rápidamente caminó hacia la avenida Héroe de Nacataz, en donde lo esperaba su chofer a bordo de una flamante camioneta tipo Suburban, blindada, y sin más protección que su asistente y su chofer.


