AL VUELO-Carta a Petra Lázló

0
287

Por Pegaso

Petra: Espero que alguno de mis lectores sepa húngaro para que traduzca lo que a continuación te voy a decir.

Eres una vergüenza para el gremio periodístico. Si tu sueño algún día fue trascender a nivel de tu país o a nivel internacional, lo lograste.

¿Qué idea loca pasó por tu cabeza cuando estabas cubriendo la estampida de migrantes sirios que huyen de las condiciones adversas de su patria?

Ve los videos. En uno de ellos se observa cómo le metes el pie a un padre que va cargando a su hijo, esquivando a los policías, sin esperar, por supuesto, que alguien que se supone neutral, fuera la causa de su perdición.

Cae el hombre con su pequeño en brazos y lo prenden los oficiales.

En otra escena se ve cómo agarras a patadas a otras dos o tres personas, quienes te ven con ojos de incredulidad.

Mira, Petra. La labor del reportero suele ser mal vista por la mayoría de los funcionarios y hombres de poder porque, precisamente, hacemos llegar la información que se genera a toda la gente, sin distingo alguno de clases sociales. Esto nos obliga, por supuesto, a ser completamente neutrales, con algunas excepciones, por supuesto.

Una de esas excepciones fue la del fotógrafo sudafricano Kevin Carter. Kevin se hizo famoso gracias a una fotografía ganadora del premio Pulitzer, donde se ve a una famélica niña negra siendo observada por un enorme buitre.

La historia de Kevin Carter revela hasta qué punto puede la práctica del periodismo llevada al extremo, generar una coraza contra todo sentimiento humano.

El fotógrafo se suicidó cuatro años después, cuando se dio cuenta de su atrocidad, cuando algún familiar, amigo o colega reportero le hacían la pregunta: «Bueno, está muy bien la foto, pero, ¿qué pasó después?¿Ayudaste a la niña?»

Es ahora la misma pregunta que tal vez muchos te están haciendo cuando ven tu video.

Claro, se sabe que la cadena de televisión donde trabajabas te echó a la calle con una patada en el trasero y que después te disculpaste públicamente.

Tu caso, a diferencia de el de Carter, no reclamaba intervención alguna. Debiste conservarte neutral, simplemente documentar las terribles y dramáticas escenas de los sirios huyendo de su país. Eso era suficiente para hacer una buena historia. Pero ¡no!, tuviste que meter la pata.

Una de dos cosas: O fuiste contratada por Donald Trump, el magnate republicano que odia a los migrantes, o eres una racista fascistoide.

Esperando nuevamente que alguien traduzca al húngaro esta misiva, no quedo como atento y seguro servidor tuyo.

Pegaso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí