Los recursos que tendrán que utilizarse para la reparación de daños en las escuelas, que se vieron afectadas por las lluvias del 24 de mayo pasado y el 31 de agosto son cuantiosos, afirmó el director del Centro Regional de Desarrollo Educativo de Matamoros (Crede), José Luis Cuéllar Ornelas.
Lo anterior al realizar una evaluación; y es que con esta situación se ven afectados más de 10 mil niños, que no pueden ser reubicados porque las escuelas están llenas; citó como ejemplo que tan solo el proyecto para resolver el caso de la Escuela Secundaria Técnica 76 cuesta 25 millones de pesos.
Explicó que no solo se trata de la institución, sino también de las 16 escuelas que rodean el plantel, pues por ser una zona baja sufrieron fuerte inundación.
Añadió que en algunas otras escuelas van a tener que elevar el nivel del piso y hacer una especie de bardas protectoras, para evitar en un buen porcentaje que se vuelvan a inundar.
Reiteró que a otras más se le tendrá que buscar solución vía líneas de drenaje, dejando para el último reubicar las escuelas, porque finalmente la infraestructura ya existe, solo hay que buscar alternativas para evitar que estas sufran desperfectos en cada temporal de lluvias.
El director del Crede también ejemplificó con el Jardín de Niños “Consuelo de Guajardo,” que se encuentra literalmente hundido 1.20 centímetros y en donde cada vez que llueva van a registrarse problemas.
Hizo un llamado a todos los supervisores escolares, para que en próximas construcciones “hay que repasar las lecciones del ingeniero Eduardo Chávez: “Matamoros está a nueve metros sobre el nivel del mar y las escuelas deben estar a 14”.


