Por Pegaso
¿Saben mis dos lectores quien azotó el día de ayer durante el evento de inauguración del albergue para mujeres maltratadas? ¡Pegaso!
¿Y saben por qué?
Bueno, resulta que andaba yo volando por aquellos rumbos, cerca del puente «broncas» porque iba a cubrir el evento del gober donde entregaría una obra que construyó Petróleos Mexicanos para mujeres que son víctimas de violencia intrafamiliar.
Así que aterricé en la explanada del DIF, tomé mi lugar ahí, junto a la bocina para grabar todas las incidencias del evento.
Tomó la palabra la presidenta del DIF Municipal, el representante de PEMEX, la presidenta del DIF estatal y finalmente el gobernador Egidio Torre.
Al terminar las intervenciones, naturalmente, los funcionarios se trasladaron a unos metros de distancia para cortar el listón inaugural y develar la placa del albergue.
En cosa de pocos segundos ocurrieron dos cosas:
a).- La tarima donde estaba el gober y el resto de los funcionarios se venció por el peso de un rechoncho invitado y la contadora de Metronoticias estuvo a punto de venirse al suelo.
b.- La pintura casi fluorescente en el acceso a la obra ocultó un pequeño escalón, de tal suerte que caía cuan largo soy en el piso de concreto.
La graciosa forma de caer arrancó no pocas risillas de los concurrentes, pero aún así me levanté con toda la dignidad que pude para tomar la foto de la develación de placa.
Creo que el compañero camarógrafo de Multimedios logró captar algunas imágenes para «La Chusca», pero ni modo. Si cayó Roma, ¿porqué no iba a caer Pegaso?
Total, se pasó el evento sin lesión alguna que lamentar, e incluso la cámara, que rodó sobre el piso no sufrió daños.
Momentos más tarde, cuando nos retirábamos del evento estaban los diputados Garza De Coss y Rigo Garza con otra personas, y se dio el siguiente curioso diálogo:
-Rigo Garza: ¿Qué tal estuvo la caída?¿No te lastimaste?
-Pegaso: Fue una caída más en mi carrera…
-De Coss: Pero te levantaste rápido…
-Pegaso: ¿Viste la agilidad?
Total. No pasó nada.
Pensé que una caída cualquiera la puede tener, y recuerdo que una buena fue la de un generalote que vino a presentarse a las autoridades de Reynosa como en octubre del 2013.
Era el coordinador regional del programa de seguridad pública y mandamás de todas las fuerzas policíacas y militares de Tamaulipas.
Al bajar de los escalones del primer piso de la presidencia dio un mal paso y ¡cuaz! dio el cuartazo, siendo apoyado inmediatamente por sus guardias personales, sin más lastimaduras que su orgullo herido.
Otra caída famosa, la de Juanga, cuando se estaba aventando sus gorgoritos en un escenario.
Resulta que el cantautor no tomó en cuenta que ahora ya no es la varita de nardo que era antes y cuando más emocionado estaba cantando aquella canción de «Vamos al Noa, Noa, Noa, Noa,…» el piso se venció y dio con toda su voluminosa humanidad en el suelo.
Así que, ya ven, no pasa nada.
Gracias a aquellos que se preocuparon por la integridad física de Pegaso.
Los dejo con el dicho muy a mi estilo: «En la residencia de la persona que se dedica a laa producción de barras obtenidas mediante la combinación de un álcali y un ácido graso, aquel individuo que se salva de una caída, necesariamente es víctima de la inercia cuando inadvertidamente posa su pie sobre la superficie jabonosa». (En la casa del jabonero, el que no cae, resbala).


