Todo un caos vivió la ciudad el fin de semana, pues por más de 12 horas no hubo camiones urbanos ya que los concesionarios pararon las unidades para evadir la sanciones económicas que aplicó personal de la Dirección General de Transporte Público por aumentar la tarifa sin permiso.
Fue hasta ayer domingo cuando los camiones circularon en la ciudad, en menor cantidad, y algunas compañías bajaron la tarifa a 8 pesos y 5.50 estudiantes, mientras que en la terminal de Canales y Morelos seguían cobrando 10 pesos a los usuarios.
Todo inició cuando el sábado a las 10 de la mañana inspectores provenientes de ciudad Victoria acompañados por personal de la Delegación de Transporte Público, salieron al Sector Centro para sacar de circulación las unidades que cobraban 10 pesos por persona y 7 a estudiantes; sólo lograron sancionar a 7 choferes.
Las empresas que subieron la tarifa sin autorización son Grupo Sien-Serna con base en Torreón, Coahuila, Lomsa y Monza quienes poseen por lo menos el 90 por ciento de las concesiones de camiones urbanos, por lo que al momento del paro se afectó a un gran número de usuarios y fueron pocas las rutas donde se brindó el servicio.
Mismas que para las 11 de la mañana del sábado guardaron sus camiones en los talleres mecánicos, y cerraron las puertas de la terminal ubicada en Canales y Juárez para evitar el ingreso de los inspectores, por lo que sólo se levantó un acta por negar el servicio.
Fernando Medina, subdelegado de Transporte Público comentó que ante el paro efectuado por concesionarios solamente acudieron a las terminales para levantar un acta porque no prestaban el servicio.
«Hicimos un recorrido y encontramos que la terminal estaba cerrada, los portones por donde ingresan los camiones estaban cerrados y lo único que hicimos fue levantar un acta porque no estaban prestando servicio, antes logramos suspender 7 unidades de diferentes rutas».
Ante esta situación los usuarios quedaron en la banqueta de la terminal, como en muchos otros cruceros de la ciudad donde se observaban, esperando que se reanudara el servicio, pues sólo un 10 por ciento de las 324 unidades estaban en circulación.
El paro de los concesionarios provocó gran molestia entre los usuarios pues quedaron varados y la mayoría tuvo que recurrir a taxis para transportarse o pedir ayuda de familiares.
Debido a que eran las 10 de la noche y había gente varada la Dirección de Protección Civil brindó servicio de transporte a la población, también el presidente Municipal Carlos Canturosas destinó los camiones escolares para cubrir las rutas ante la emergencia.
Ayer domingo el servicio retornó a la normalidad, sin embargo la afluencia de usuarios disminuyó por temor a quedarse sin el servicio por otro paro de los concesionarios del transporte público.


