La sucesión en Altamira

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PRESENCIA
ANA LUISA GARCÍA

1.- Altamira el primer municipio tamaulipeco gobernado por una mujer (1961-1962), muy probablemente en el próximo trienio tenga una alcaldesa como parte de la política de equidad. Esa opción está en la ingeniería química administradora Griselda Carrillo Reyes, la tercera de una dinastía que ha conducido en diferentes periodos ese punto de nuestra geografía.

Los Carrillo, como los Flores y los De la Portilla han tenido permanencia en el poder local en diferentes trienios. Altamira es tierra de caciques, de mujeres y hombres marcados por diferentes formas de poder, primero fueron los campesinados, más tarde los liderazgos obreros. Hoy las condiciones económicas y sociales del municipio reclaman generaciones más preparadas, capaces de conducir los destinos de ese coloso industrial en crecimiento.

En esa tesitura encaja Griselda Carrillo cuya formación en el Tecnológico de Monterrey y en la Universidad de Navarra en Pamplona, España, la presenta como la mejor opción para el desempeño edilicio. A su formación académica hay que agregar las oportunidades que ha tenido en la función pública, además de ser receptora de las experiencias de su padre Sergio Carrillo Estrada (+), alcalde 1999-2001.

Griselda fue diputada local por el XVII Distrito en la LXI Legislatura del Congreso de Tamaulipas, por cierto en la LXII Legislatura local otro Carrillo, su tío Pedro ocupó una curul y luego fue alcalde desde luego en el mismo municipio (2011-2013). Ella ha tenido oportunidad de desempeñarse en la función pública ligada a las políticas sociales, coordinando programas municipales como el de Unidos Avanzamos Más.

También asumió la coordinación de Desarrollo Social en la Comapa de la zona Conurbada en Tampico; Secretaria de Desarrollo Humano en la actual administración municipal; Secretaria Técnica del PRI, hasta la fecha aparece en el directorio del portal del Comité Directivo Estatal, sin que esto impida el cumplimiento de sus funciones como delegada de la Sedesol en el municipio, es decir representante de Antonio Martínez Torres en ese punto, desde el 11 de septiembre del año pasado.

2.- Altamira es un municipio difícil desde el punto de vista político-electoral hacia el interior de los círculos priistas, en los últimos 50 años el PRI ha sido derrotados sólo en dos ocasiones y a consecuencia de conflictos internos, por cierto en los dos casos aludidos fue Juan Genaro de la Portilla el verdugo del partido Tricolor, al que le debe su carrera política.

El PRI perdió la Presidencia Municipal frente al Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, que abanderó a la exesposa de Juan Genaro, Romana Flores Rivera ( (1996-1998) durante el cavacismo, la campaña fue operada desde su reclusión en el penal, que esa ya es otra historia. La segunda derrota fue en las elecciones federales del 2012, cuando se minimizó su poderío y De la Portilla hizo alianza con el PRD al que le aportó más de 17 mil votos, contribuyendo de manera determinante a que el PRI perdiera el VII Distrito del que forma parte Altamira junto con Madero y Aldama.

Altamira es un municipio donde predomina el voto verde y por ese sólo hecho el PRI no debiera de haber sufrido ninguna derrota. La realidad es que el municipio es movido por los caciques de las diferentes comunidades y éstos a su vez por estas familias que ejercen el poder.

Cuando los gobernadores no han logrado comprender como funciona esta cadena de poder, es que han surgido problemas incluso serios, teniendo saldos negativos no sólo en las urnas, sino en actos tan violentos que han terminado en las cenizas después de un incendio en la Presidencia Municipal.

En este momento Griselda Carrillo Reyes es una buena opción, pero su victoria o la de cualquier otro de los que la buscan, depende de los pactos y amarres que hagan con los grupos de poder.

En la aspiración de gobernar Altamira también están el diputado local Carlos González Toral, Alma Laura Amparan de Hernández Llanos el propio tío de Griselda Pedro Carrillo Estrada y el exalcalde Javier Gil Ortiz que ya dijo estar dispuesto a sacrificarse, con la excepción del primero y el último, el resto de los aludidos forma parte de los clanes familiares de poder, pero pueden tejer vínculos como ya ha sucedido en el pasado, fue el caso de Gil, primo del entonces gobernador Eugenio Hernández Flores, por citar un ejemplo.

En este grupo de cinco, hay dos exalcaldes que estarían repitiendo, una expresidenta del DIF municipal, una hija y sobrina de exalcalde y el único sin antecedentes familiares es el actual diputado.
Interesante sin lugar a dudas el proceso político altamirense que está por venir.

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