Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por el rumbo de la plaza principal, porque me habían dicho que en la sesión de cabildo darían a conocer el nombre del afortunado/a reynosense que se haría acreedor a la Medalla al Mérito Ciudadano «Gral. Marte R. Gómez».
Luego de bajar de mi nubecilla viajera, me dirigí al segundo piso de la presidencia municipal para ver si esta vez le tocaba la presea al buen amigo Julio Martínez, autollamado «el eterno aspirante a la medalla».
Pero no.
Sentado en mi butaca escuché la dulce y aún aniñada vocecita de la regidora Martha Jimena Valdez Richaud, anunciando que la Medalla al Mérito Ciudadano se le entregará a don Juan Granados Rodríguez por sus múltiples aportaciones a la comunidad de Reynosa.
Me quedé pensando cómo diablos le harán para hacerle llegar la presea hasta la fría tumba donde se encuentran sus restos, pero luego la misma vocecita dijo que se buscará a los familiares a fin de que ellos reciban el galardón.
Esto se hará durante la Sesión Solemne de Cabildo que tendrá verificativo el lunes 14 de marzo, a las 17:30 Hs., ahí mismo, en la Sala de Cabildo.
No sé mucho de la vida y obra de don Juanito Granados porque aún era un pegaso puberto cuando él amenizaba los coloridos desfiles del 16 de septiembre.
«¡Muchachos de Reynosaaaaaa!», solía decir cuando se acercaba un contingente compuesto por hermosas jovencitas haciendo sus tablas gimnásticas.
Creo yo que una de sus aportaciones que aún persisten es la apertura de una oficina de reclutamiento. También fue funcionario municipal, pero realmente no me acuerdo en qué área.
Era profesor rural y tenía su pequeña casa en una esquina de la calle Morelos con González Ortega. Todos los días se venía caminando a su avanzada edad y tenía una sonrisa para todo el mundo.
En aquel tiempo la única que le hacía competencia a don Juanito Granados en popularidad era una señora que aparentaba una edad avanzada.
«Pancha la Loba» se colaba en los desfiles vestida con una falda parecida a la de la «India María», con los colores de la bandera, sus trenzas tipo revolucionario y una banderita en la mano.
Don Juanito, con su tradicional estilo, anunciaba la presencia de los grupos estudiantiles e intercalaba alguna frase graciosa.
No puedo decir nada más de éste personaje. Posiblemente sí tuvo mayores aportaciones, o quizá las propuestas de las asociaciones civiles fueron muy pobres, no lo sé.
Nos quedamos, pues, con el refrán estilo Pegaso: «Aquella persona que se esmera en la búsqueda, generalmente obtiene frutos de su esfuerzo». (El que busca, encuentra).


