Por Pegaso
«¿Ve usted esta serpiente que tengo aquí? Le voy a meter la mano, pero no para que vea que soy valiente, no, sino para que usted vea que chimuela no está. Se lo voy a demostrar. Se le llega a conocer como tuscan. Pssst, ¡oiga! Tuscan en lengua maya significa alicante pinto. Es el enemigo número uno del campesino, del ganadero. Es la que le mata la vaca o la que le revienta el ganado. Es la que es peligrosa para la mujer cuando está criando. Si este animalito se da cuenta llega hasta ella, la excita, la provoca, le avienta un vaho y la adormece. Al niño, para que no llore, le mete la colita en la boca y se la mueve para que no llore. A la mujer le amamanta el seno. A la vaca, cuando la quiere reventar, la amarra de las patas, la tira, le amamanta la ubre y la revienta. Los ganaderos cuando las ven las matan. Si usted las conoce, pues no me las mate, me las trae, se las compro y mire para qué las quiero. ¡Fíjense bien! Se le cuenta la primer palmada, y a la primer palmada mira cómo se va a ir parando sobre la punta de su cola. Mire usted Se le cuenta la segunda palmada y mire qué hermoso va a llegar a trabajar. Le cuento tres y hago que ella solita me muerda. No para que vea que soy valiente, para que vea que no está chimuela. Le doy de comer, le doy de beber para demostrarle que es mentira lo que dice mucha gente, que cuando esta clase de animales bajan a beber al río o al arroyo, que dejan una bolsita de veneno escondida debajo de una piedra y que después pasan por ella. No es cierto. Yo les doy de comer, yo les doy de beber y nunca va a soltar ninguna bolsa de nada. Mire cómo se hace. Vamos a ver si no falla. Decían que no era nada, señora, señor, y lo vamos a venir haciendo aquí, en la calle. Sin pegarle o maltratarle porque no se les pega ni se les maltrata. Mira quién le va a dar las cartas pero con el hocico en la palma de la mano. Ahí le va, ¿eh? Mire cómo se lo voy a enseñar. Si es curioso aprende algo, si no es curioso no aprende nada. ¡Mire usted! Si es una persona curiosa y le gusta aprender, ¡mire! Le voy a enseñar dónde está el secreto de llegarlo a preparar. Mire qué bonito llegan a cambiar de color. Fíjese bien. Mire qué bonito llegan a trabajar aquí, en la calle. ¡A ver, mamacita, eso es, lista! Vamos a empezarlo a preparar, mira. Vea usted cómo precisamente llegan a cambiar de color, fíjate bien porqué mucha gente juega baraja: pócar, conquián, bakará, siete y medio, burro castigado, brisca, charango, veintiuna, veintiuna y media o canasta uruguaya, y siempre que juega el indio, oiga, limpio lo dejan de los bolsillos, por no saber jugar. Quiero aprenderle a ganar lo mejor fácil. Le enseño cuál es el mejor truco que llega a tener el mejor tahúr, pero para llegarle a ganar. ¡Mire cómo se hace! ¡Fíjese bien en dónde está el secreto y dónde está la trampa! Las cartas nunca se van, las cartas siempre están en la mano. Aprenda, ¿eh? Mire cómo se lo voy a mostrar. Ahora vea cómo mis pequeños animales, hijos del demonio, van a llegar a trabajar. Una señora me dice: Ya se murieron, hijo. No, no están muertas. vivitas y coleando. Se están haciendo guajes, mira. Van a esperar a que yo me descuide y me van a querer morder. Traen un problemita conmigo; Todavía no les doy de tragar. Y como todavía no les doy de tragar van a esperar a que yo me descuide y me van a tirar de mordidas. ¡Mira! Vea cómo le enseño cómo se hace y cómo se prepara. Si es curioso aprende algo, ¿eh? por lógica Si no es curioso no aprende nada. Si es una persona curiosa, le gusta aprender, vea usted. Cómo se lo voy a mostrar aquí, en la calle, delante de todos ustedes. Ahí están bien. ¿Para qué hacemos esta rayita? Para que la víbora no se salga. Ahí está bien, señora. La víbora huele la humedad y empieza a trabajar. Pero si una señora me dijo, ¿y por qué lo vas a hacer con agua? Porque la víbora huele la humedad y no se sale. Mira cómo se lo voy a mostrar. Vea cómo se hace. Vea cómo se prepara. Es más, le voy a enseñar qué es lo peligroso que llega a encerrar la víbora para que llegue a trabajar. ¡Mira! Ya vio cómo se lo enseño aquí, en la calle. Si es curioso aprende algo, si no es curioso no aprende nada. Mire cómo se lo voy a mostrar. ¡A ver, mamacita! Ponte en condiciones. ¡Mira qué es lo peligroso que llega a encerrar la serpiente para que llegue a trabajar! Una señora me decía: ¿Lo peligroso no es la mordida, hijo? Le dije: No. Dice: ¿Y por qué? Porque duele más la mordida de una rata, duele más la mordida de un conejo que la de estos animales. ¡Mira qué es lo peligroso! Nomás sí les pido un favor: Dinero no. Su fina y amable educación. Si se pegan dos pasitos adelante para que lo vean de cerquita, ya cuando se aburran se van. A la orilla de la raya marcada con el agua. Cuando les caiga gordo, se retiran. Gusto en verlo. ¿Se pegan?¿Me regalan su educación? ¿Se acercan hacia adelante si gustan verlo? ¡Gracias!¡Gracias! En la manera de pedir está la manera de dar, que el que favor pide, favor merece. ¡Mira qué es lo peligroso! De un pañuelo le vamos a fabricar un ratón. Estos animalitos, hijos de la mañana, van a creer que es de verdad. Mira. Se lo van a querer tragar y por tragárselo va a empezar el motivo real, el pleito original para hacer que una y otra lleguen a trabajar como debe ser. Nomás les encargo que no les estorben a los negocios, ¿no? por favor. ¡Mire! Va a ver cómo se lo voy a enseñar en la calle. ¿Lista, chiquita? Vamos a empezarlo a preparar. Agarre un pañuelo, mire. Común y corriente. A lo mejor más corriente que común, mire. Dicen que es hermoso en el Estado de Veracruz o en las costas de Guerrero. De adorno en el Estado de Oaxaca y Chiapas se haga esto, mire. Se agarra por la mitad como luce un costeño. Se dobla por la mitad como luce un jarocho. Ya que lo vamos a doblar por la mitad como luce un costeño o un jarocho, ahora mire bien lo que voy a ser de esto, ¿eh? Aprenda. Agarre bien la punta, meta la otra, agarre bien las puntas, hágale un nudo y apriételo bien. Porque entre más apretado quede, claro, más bien va a trabajar. Si brinca, si salta, si trabaja, es fácil, mire: Rapidez de manos, agilidad de dedos. Se lo enseño para que lo vea y no para que me lo crea. Agarre y póngale el de en medio, mire. Vamos a empezar a enrollar hacia adelante de esta forma y de esta manera, con calma y poco a poco, porque con calma y poco a poco se consigue mucho y la persona que no tiene calma, nunca jamás consigue nada. Mire cómo vamos a prepararlo aquí, en la calle.»

