Por Pegaso
Apoltronado en mi suave cumulonimbus me puse a repasar las noticias de la semana, donde hubo de todo, como en botica, desde ruedas de prensa, adhesiones, hasta el descubrimiento de una bodega donde se guardaban despensas que serían entregadas en las próximas horas para asegurar el voto de los ciudadanos.
Pero lo que más se quedó en mi mente fue la presentación de un pelao sombrerudo que dizque se parece mucho a «El Bronco».
La verdad, cuando llegué al restaurant San Blas, ví al candidato del PAN, «Chuma», con alguien que hubiera jurado que era el actual gobernador de Nuevo León y me dije: «¡Pa’ su mecha, ya los panistas lograron que «El Bronco» se viniera a apoyarlos».
Pero no era Jaime Rodríguez, sino alguien que se autonombra líder de los migrantes tamaulipecos en Estados Unidos y el resto del mundo, de nombre José Martín Carmona Flores.
No sé si su nombramiento es algo formal, si todos los tamaulipecos que viven en el vecino país se juntaron en una asamblea y votaron para que los representara, lo que sí sé es que se presentó como tal ante la prensa de esta ciudad.
En cuanto a migrantes se refiere, hay dos tipos principales: El que ya ha logrado obtener un estatus legal, llámese residencia legal o nacionalización, que tiene una buena chamba, casa, auto de modelo reciente, que compra ropa de marca y que al paso de los años ha ido aprendiendo inglés y perdiendo práctica en el español. A ese tipo de mexicano se le llama despectivamente «pocho».
Por el otro lado tenemos a los que por primera vez intentan pasar a los Estados Unidos, esos que se juegan la vida en el camino a merced de policías corruptos, asaltantes y narcos.
Prácticamente van con una mano adelante y otra atrás, pero nada los detiene porque llevan fija en la mente lo que muchos llaman el sueño americano.
Pues bien, los «pochos» odian a los migrantes que intentan llegar a territorio norteamericano porque creen que les van a ganar los mejores trabajos y las mejores viejas.
«Pepe» Carmona, nombre con el que se presentó a la prensa, representa a esa población que odia a los migrantes que apenas buscan cruzar la frontera para tener un mejor nivel de vida.
Aquellos que van huyendo de la pobreza extrema no sólo de México, sino de otros países, se encuentran con dos muros: El de los gringos, con toda su tecnología, la patrulla fronteriza, los perros y los minutemen o cazadores de mojados, y por otro lado, el de sus propios congéneres, mexicanos o «pochos» que ya tienen su vida establecida en territorio norteamericano.
Son los «pochos» los que más odian a los migrantes, y cuando llegan a enrolarse en la Border Patrol o en algún puesto de policía son los que más se ensañan con ellos.
Ejemplos hay muchos. Está en la idiosincracia del mexicano.
Yo, Pegaso, lo viví en carne propia.
Desde que era un chaval, allá, en el barrio de El Chaparral, veía cómo la mayor parte del año llegaban a la casa de mis padres muchos migrantes. Se quedaban a dormir en improvisadas camas, en el suelo de la pequeña sala, a veces durante varios días, hasta que encontraban un «coyote» que los cruzara a los Estados Unidos. La mayoría eran familiares cercanos o lejanos.
La gran mayoría de ellos, con el paso del tiempo, tuvieron éxito en Chicago, en Houston o en Dallas, y se convirtieron en «pochos».
Jamás supe que a mi padre le enviaran de perdido un mensaje de gratitud, ya no se diga ayuda económica.
Ahora que vino «Pepe» Carmona, representante de todos los tamaulipecos en Estados Unidos, ofreció que llegarán caravanas de «pochos» a votar a las poblaciones del norte de Tamaulipas, desde Nuevo Laredo hasta Matamoros.
Dijo que serán algo así como 130 mil paisanos que votarán para lograr un cambio en Tamaulipas.
Veo, pienso, que lo que en realidad les preocupa es que su candidato, Donald Trump, triunfe en las elecciones de Estados Unidos para que de una vez por todas cierre la frontera a los fuckers migrantes que sólo van a quitarles la chamba y las viejas.
Aquí les dejo el refrán estilo Pegaso: «Dedícate a la crianza del ave denominada Corvus corax, y ésta extraerá tus globos oculares». (Cría cuervos y te sacarán los ojos).


