Por Pegaso
Las votaciones, aquí y en China, tienen como propósito designar por mayoría a quienes serán nuestras nuevas autoridades, aunque allá, decir elección significa otra cosa.
Un chinito recibe la llamada de su esposa y le contesta: «Aholita no puedo il, tengo una elección».
-Pues plimelo vienes a cumplil conmigo y luego te vas a cachondeal a otla palte, viejo pajuelo,-contesta toda fúrica su consorte.
La verdad es que andaba yo volando, meditando acerca de las campañas políticas que desarrollaron en Reynosa los nueve partidos políticos (si incluimos al Verde y al PANAL con sus cuatro candidatos a diputado local cada uno, pero que fueron en coalición con el candidato a la presidencia municipal del PRI), y los dos independientes.
Fueron 9 candidatos a alcalde, 8 a gobernador y 36 a diputados locales, sin tomar en cuenta a los del 08 Distrito, que abarca parte de Reynosa y parte de Río Bravo.
La mayoría hicieron su chamba, recorriendo calles, visitando colonias, besando en el cachete a las viejas fodongas y cargando niños chamagosos para la foto.
Algotros se dedicaron a la defenestración, a la acusación y a la descalificación.
Fue una campaña muy sucia, tal vez de las más sucias que recuerde.
Y es que hay mucho en juego. A pesar de que el período para presidente municipal sólo será de dos años, recordemos que se modificó la Constitución del Estado para permitir la reelección, así que quien triunfe en éstos comicios tendrá la posibilidad de estar otros tres años al frente de la Administración Pública. Todo depende del papel que haga en esos dos cortos años.
Y después, en el 2018, vendrá la grande, la batalla final por la Presidencia de la República, senadores y diputados.
Esta, pues, es una elección intermedia que anticipará mucho de lo que se va a ver en las federales del 2018. Todo depende de los resultados.
Y déjenme decirles que las campañas que recién terminaron tuvieron de todo, como en botica.
Hubo candidatos que sí se tomaron en serio su papel, mientras que a otros solamente se les veía en las fotos o en sus páginas de Facebook con una o dos personas, cuando mucho.
Las grandes ausentes fueron las propuestas.
No creo realmente que la población haya asimilado la mayoría de los planteamientos que les presentaron los candidatos.
Un tema, sin embargo, fue común a todos ellos: El de la seguridad.
Con un nombre o con otro, pero todos coincidieron en que es necesario restablecer la policía preventiva como una forma de prevenir los delitos del fuero común, los que están lastimando a la población.
Porque, oiga, ¿a quién no le va a molestar que cuando llegue a su casa se encuentre con que los amantes de lo ajeno ya se han llevado su televisión de plasma donde veía las telenovelas y los programas de Churroazteca?
Y lo más grave de todo es que no hay quien atienda las denuncias.
La segunda gran coincidencia es el tema de campaña. Parece que se pusieron de acuerdo en usar la misma canción.
En fin. Habrá que esperar el próximo domingo para conocer los resultados de la elección (sin albur chino), mientras tanto, la población debe meditar su voto y decidirse por la opción que prefiera.
Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: «Es más valiosa la situación de la cual tenemos experiencia previa, aunque negativa, que aquella positiva de la cual aún no tenemos total conocimiento». (Vale más malo por conocido que bueno por conocer).
Nota de la redacción: Acusamos recibo del oficio enviado por el candidato Gustavo Cárdenas, ganador del certamen “El Pegaso de Oro” por la distinción hacia su persona. A su vez, él organizó un concurso denominado: “La Escoba de Oro” para el columnista más lépero, presea que obtuvo nuestro colaborador estrella, Pegaso. ¡Enhorabuena!


