Por Pegaso
Andaba yo sudando la gota gorda, acá, en Las Cumbres, llevando garrafones de agua a mi casa porque ya tengo tres días sin el vital líquido.
Y me puse a pensar cuán importante es éste elemento para la vida humana.
Para empezar, el agua es el principal e imprescindible componente del cuerpo humano. El ser humano no puede estar sin beberla más de cinco o seis días sin poner en peligro su vida. El cuerpo humano tiene un 75% de agua al nacer y cerca del 60% en la edad adulta. Aproximadamente el 60% de esta abua se encuentra en el interior de las células (agua intracelular). El resto (agua extracelular) es la que circula en la sangre y baña los tejidos.
En las reacciones de combustión de los nutrientes que tiene lugar en el interior de las células para obtener energía se producen pequeñas cantidades de agua.
Esta formación de agua es mayor al oxidar las grasas. Un gramo de agua para cada gramo de grasa y 0.6 gramos por gramo de almidón. El agua producida en la respiración celular se llama agua metabólica y es fundamental para los animales adaptados a condiciones desérticas. si los camellos pueden aguantar meses sin bebes, es porque utilizan el agua producida al quemar la grasa acumulada en sus jorobas. En los seres humanos, la producción de agua metabólica con una dieta normal no pasa de los 0.3 litros al día.
El organismo pierde agua por distintas vías. Esta agua debe ser recuperada compensando las pérdidas con la ingesta, evitando así la deshidratación. (De una monografía publicada en Aula21.net).
Pues bien. Nadie duda que el agua sea importante en la vida de las personas, si no, díganlo habitantes de colonias como San Valentín, Los Fresnos y Bugambilias, que suelen quedarse durante semanas o meses sina gua entubada en sus casas.
En la mía, ubicada en una colonia digamos, de clase media, relativamente cerca del centro y de la planta potabilizadora Loma Linda, tenemos terror de que la COMAPA anuncie un corte de agua, porque el líquido se nos va dos o tres días antes y regresa dos o tres días después.
Entiendo que hay que llevar pipas a esas colonias donde hay miles de personas que requieren el vital líquido, pero también la familia de uno sufre por una situación que está dentro de las obligaciones del organismo operador.
O tal vez me recomiende la COMAPA algo así como el cuento del Dr. Búho:
Había una vez un pollito que vivía en una granja. Para su mala fortuna, cierto día dio un mal paso, es decir, tropezó y se quebró una de sus patitas.
El gallo le recomendó que fuera con el búho que vivía en el viejo roble, del cual se decía, era el ave más sabia de cuantas había en el bosque.
Y hacia allá se dirigió. Encontró al búho cavilando en su nido.
Desde abajo del árbol le gritó: «¡Señor búho!¡Señor búho!
Se asomó el sabio pajarraco hacia el suelo y vio al pollito: ¿Qué se le ofrece, joven gallináceo?-dijo.
-Mire, señor búho, hace rato andaba paseando por el patio, me tropecé y caía al suelo. Me levanté y noté que mi patita estaba quebrada, y ahora no puedo caminar.
-¡Mmmmhhhhh!-quedó pensativo el Dr. Búho.
Finalmente le dijo: Mire, mi joven amigo, usted es un ave, es decir, cuenta con dos extremidades inferiores, una de las cuales se ha roto. Luego entonces, su movilidad ha quedado reducida al 50%.
Lo que yo le recomiendo es algo muy sencillo: Conviértase en un ciempiés. Así, su movilidad se reducirá sólo el 1% y usted podrá utilizar las 99 patas restantes para su correcta locomoción.
Yo creo que la COMAPA, emulando al Dr. Búho, lo que quiere es que los ciudadanos de Reynosa nos convirtamos en camellos.
Así dejaremos de consumir agua por largos períodos de tiempo.
En el cuento, el búho se retiró a su nido del viejo roble para seguir cavilando; en Reynosa, don Serafín Gómez se va a su casa de Mission, lejos de las molestas exigencias de la población.


