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Al Vuelo-Radio

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Por Pegaso
Escuchando algún noticiero radiofónico de la mañana, acá, en mi nubecilla viajera, vienen a mi mente un sinfín de recuerdos sobre mi paso por diversas empresas de radio, en ésta mi larga vida reporteril.

Y aunque por mi sangre corre tinta, toda vez que mis inicios como picateclas se sitúan allá por el lejano 1982, en La Prensa de Reynosa, siempre recuerdo con cariño mis distintas incursiones en la industria del micrófono y la voz garigoleada.

Así pues, mi primera chamba fue en Corpo Radio Gape, con el veterano conductor de noticieros don Roberto Avilés Candia.

Uno de los grandes logros que obtuvimos fue haber anticipado la candidatura y posteriormente el triunfo del entonces Presidente de la CANACO, Ramón Pérez García, cuando se lanzó como aspirante a la Presidencia Municipal de Reynosa por el extinto Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM).

Aunque también hubo algunas anécdotas curiosas.

En cierta ocasión llegó un jovencito como de diez o doce años, que yo había invitado por tener capacidades excepcionales.

Aquel niño genio fue entrevistado por Avilés Candia y hubo mucha participación del auditorio por la agudeza con que se desempeñaba.

Días después me enteré que don Roberto lo había invitado nuevamente, pero para hacer un comercial radiofónico.

Lo que pasó después ya no lo supe. Ya nunca más se oyó hablar del niño prodigio.

En Multimedios me hice famoso. Todavía escucho de repente que alguien me saluda con el estribillo que utilizaba para despedirme de la cápsula informativa.

Pero como el diablo mete la cola en todo, me despidieron después de siete años de trabajo por no acatar una orden directa de Don Francisco, el propietario regiomontano de la cadena radiofónica: Atacar al Gobierno Municipal del entonces alcalde, Humberto Valdez Richaud para obligarlo a que permitiera la apertura de un rodeo en la colonia Del Prado, proyecto que encontró férrea oposición de otro empresario de la comunicación, don Heriberto Deándar Martínez, ya que el susodicho rodea iba a estar a escasas cuadras de su domicilio, en la colonia Del Prado.

La historia casi se repitió en Radio Rey, donde, repentinamente, el propietario me dijo que tenía que prescindir de mis servicios por quién sabe qué motivo.

Dicho motivo, según me enteré después, fue financiero, y aquel empresario radiofónico tuvo que deshacerse del mejor equipo de reporteros que había en Reynosa en aquel entonces, sin falsas modestias: Manuel González (q.e.p.d.), Luis Alonso Vázquez, Nubia Rivera, Arturo Román y un servidor, Pegaso.

La última incursión en medios electrónicos la tuve en Radiorama, a invitación del titular del noticiero vespertino, Seth Rojas Molina.

Debo reconocer que fueron gratas experiencias por lo que representa la radiodifusión en Reynosa.

En mis tiempos de mozalbete se oía en el aparato receptor de ondas hertzianas la voz grave de Sergio Cozar: «Y por el mundo de la policía».

Era el mismo que decía, luego de dar la noticia de algún accidente o muerte trágica: «Pero si hubiera tomado Seven Up…».

Después de los pioneros en programas noticiosos radiofónicos, se sumaron toda una pléyade de comunicadores que hoy inundan el espectro radial con sus bien afinadas voces: Jaime Aguirre, Lina Rodríguez, Hugo Reyna, el propio Seth Rojas, Paco Rojas, Miguel Turriza, Luis Alonso Vázquez, etc., etc.

Con éstos pensamientos me retiré a descansar en mi acolchonado cumulonimbus.
Los dejo, pues, con el inefable refrán estilo Pegaso: «¿Qué información verídica puedes proporcionarme, cuando tengo conocimiento de tu desempeño personal?» (¿Qué me cuentas, a mí, que sé tu historia?).

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