ENCILLITO
Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
Los viejos siempre nos enseñaron que para que la cuña apriete, debía ser del mismo material para amacizar un cuerpo.
Así, si el talache empezaba a “bailar” en el mango, había que colocarle otra pieza entre el mango y el pico, preferentemente de madera para afianzarlo y poder seguir utilizándolo.
Esos viejos dichos que nos han hecho muy llevadera a vida cuando las seguimos, sólo aplica en estos casos de inmovilizar o amacizar un objeto.
Algunos altísimos funcionarios, electos en cargos para decidir el futuro de un Estado o de un país, lo han tomado literalmente para ubicarlos en puestos donde buscan resultados positivos, aunque tristemente, la realidad nos dice lo contrario.
Un caso es el del ahora un alto funcionario del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, quien denuncian tiene un turbio pasado; asaltante, roba autos y asesino, todo en un solo día por culpa de la excesiva ingesta de alcohol, todo bien documentado con periódicos de la época.
En Tamaulipas hay acusaciones de que personal que se encuentra en la Procuraduría General de Justicia y en Seguridad Pública, fueron delincuentes en el pasado, asaltando, robando, lesionando, secuestrando e incluso hasta asesinando.
En estos casos también hay documentación en medios de comunicación, y dirán en su defensa que son inocentes porque no hay nada que pruebe lo contrario… y tienen razón, pero también es cierto que los medios de comunicación son fieles relatores de la historia.
Aquí, en la triste realidad de la vida, no funciona el dicho de que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo… la vida nos ha enseñado que quien es bandido, lo seguirá siendo.
Y han de estar más agarrados que la casa de ladrillos de los cerditos, porque por más que soplan, les hacen lo que el viento a Juárez.
La esperanza aún late en los tamaulipecos, pero la realidad nos dice otra cosa.



