Anda diciendo el Rector de la Universidad La Salle de Victoria, José Ramón Cubillas, que los comentarios periodísticos le hacen lo que el viento a Juárez, que de ninguna manera lo van a tirar del cargo y que le importan un pepino.
Y en eso coincido ampliamente con el señor Cubillas. Las críticas periodísticas a su gestión no tienen como objetivo, por lo menos de mí parte, que deje de ser Rector. El hecho de que el señor no haga su chamba bien o que tenga relaciones peligrosas no me afecta a mí en lo personal. Y cuando él llegó a la Universidad yo ya no estaba laborando.
Pero lo que me duele, es que la Universidad, la querida ULSA, los maestros y los alumnos no se merecen a un Rector que no entiende de liderazgo, ya quien poco le importa. La comunidad educativa de la ULSA no merece a un Rector que deja que sus subalternos acosen sexualmente a las trabajadoras y alumnas de la Universidad, lo que ya está fuertemente demostrado. La comunidad Educativa de la ULSA no se merece a un Rector que pone la Iglesia en manos de Lutero, al permitir que una inexperta maneje las actividades de captación de alumnos de la peor manera posible, lo que ha bajado el número de estudiantes poniendo en riesgo la viabilidad financiera de la Universidad.
La comunidad Educativa de la Salle Victoria no se merece a alguien al frente de la Universidad que manda a los alumnos hasta Cancún por tierra a unos juegos Lasallistas y el y su dream team viajan cómodamente en avión. La comunidad Educativa de la Salle Victoria no se merece al frente de la institución a alguien que miente y se quiere limpiar sus propias fobias acusando a otros e involucrando a terceros de sus propias limitaciones. La Comunidad Educativa de la ULSA Victoria no se merece un Rector rodeado de sujetos frustrados, enanos mentales, de baja calidad moral y con doble cara, que aprovechan su “poder” para acosar sexualmente a trabajadoras y alumnas. Cosa nomás de analizar su vida y sus acciones pasadas y actuales.
La comunidad Educativa de la Salle Victoria no se merece a alguien al frente de la Universidad que busca llamar la atención declarando una bola de barbaridades en un periódico de Monterrey, como medida desesperada ante la caída de la matrícula escolar por falta de resultados, liderazgo y acciones que busquen ofrecer a los estudiantes, y a la sociedad, las mejores condiciones para aprender. http://www.elnorte.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id=984518&md5=0463dd96eed5c0b7102a6bdd0ff47392&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe
¿Dé donde habrá sacado este señor Cubillas la peregrina información de que la violencia en Victoria es un mito? Cosa nada más de espulgar a las cifras de la Comisión Nacional de Seguridad, de las Organizaciones No Gubernamentales, y del propio Gobierno del Estado, para darse cuenta que este señor Cubillas o es mentiroso o no tiene la menor idea de lo que está hablando.
Más adelante en la misma entrevista, Cubillas, textualmente, asegura: «A la leyenda o al rumor de que hay mucha inseguridad, en gran parte (es) cierta».
Por fin, ¿es leyenda? ¿es rumor? ¿o es en gran parte cierta? Porque le comento al Sr. Cubillas que un rumor, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española es 1. m. Voz que corre entre el público; 2. m. Ruido confuso de voces; 3. m. Ruido vago, sordo y continuado.
Y Leyenda, de acuerdo con el mismo diccionario, es 1. f. Narración de sucesos fantásticos que se transmite por tradición. Una leyenda sobre el origen del mundo; 2. f. Relato basado en un hecho o un personaje reales, deformado o magnificado por la fantasía o la admiración. La leyenda del Cid; 3. f. Persona o cosa muy admiradas y que se recuerdan a pesar del paso del tiempo; 4. f. Texto escrito o grabado que acompaña a algo, generalmente a una imagen para complementarla o explicarla. La leyenda de un grabado, de una moneda; 5. f. coloq. Acción de leer. Continuó la leyenda de la obra.
Pues yo no lo veo por ninguna parte que sea leyenda o rumor el caso de violencia en Victoria y en Tamaulipas, es un tema real que merece atención y pronta después de seis años de un gobierno estatal que no hizo nada. Pero también veo, un gobernador que llegó con el compromiso y las ganas de hacer mucho por este Tamaulipas nuestro, lo que veo dará resultados no sólo en el tema de la inseguridad sino en muchos otros, lo que permitirá que se avance en calidad de vida en este Tamaulipas nuestro.
Lo que también, lamentablemente veo, es un Rector de la SALLE que peca de ignorancia y con un cobarde como súbdito que no le asesora bien. Y créame, que aunque diga Usted que los periodicazos le hacen lo que el viento a Juárez, tenga la seguridad de que la ULSA no se va a levantar por falta de capacidad y liderazgo, las que no se consiguen obligando a trabajadores y alumnos a acudir a los actos que organiza la Escuela. Le falta amor, sensibilidad, visión y entrega. Y por esas circunstancias, hoy la SALLE está en caída libre.
Gracias por recibirnos. Sus comentarios son bien recibidos en nuestro correo electrónico hipódromo.politico@gmail.com. Y también estamos en twitter @carlos_cortesg.




