SENCILLITO
Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
¿Cuántas veces desviamos nuestra atención de cosas verdaderamente importante, por cosas baladíes?
Es una situación muy común en el ser humano, evitamos al máximo todo lo que pueda generarnos conflictos.
Es como cuando vamos manejando y vamos a dar vuelta en un crucero peligroso, atrevidamente nos lanzamos y volteamos hacia el frente, pensando que si no vemos no nos van a pegar.
Así recibimos la noticia de los 15 millones de pesos para quien dé pistas y poder atrapar a Tomás Yarrington. Cuando los ofrecieron por Duarte, sacaron el meme de que se iba a entregar para cobrar el rescate, hablando de la ambición desmedida, del hambre que mostró, donde no se llevó las playas… porque simplemente es imposible.
Ahora no hemos visto memes de Tomás, lo que hemos visto es que todos están compartiendo la noticia, pues llega en un momento álgido en el estado, en una etapa de transición donde seguimos igual.
Los policías siguen siendo los bandidos y los ciudadanos seguimos siendo las víctimas. Y conste que no todos los policías, pero ya vimos en dos semanas al menos dos casos donde se han visto involucrados los cuerpos de seguridad en temas de violencia contra civiles… y una declaración del procurador de que no confía en nadie de la PGJ.
Perro noooo, lo más irónico es que el tema central que mueve a México no tiene nada que ver ni con seguridad ni con delincuentes, nooooo, el tema es más allá, es peor que el triunfo de Trump… El alza del dólar no ha movido tanto a México, como el hecho de que Julión Alvarez se equivocó en una estrofa del Himno Nacional durante el partido de la NFL en México.
A tal grado ha causado alarma este hecho, que le tuvieron que abrir espacios en cadena nacional para que ofreciera su versión.
¿Cómo queremos exigir seguridad y justicia cuando volteamos la cabeza a temas tan sin embargo?
Desde los romanos esa máxima no ha cambiado, al pueblo pan y circo.





