Inicio OPINIÓN AL VUELO-Dictadura

AL VUELO-Dictadura

0
325

Por Pegaso

¡Ya salió el peine!

Estaba yo echándome un chapuzón en la Internet, viendo cuántas visitas lleva ya el video de Rubí, y la cobertura en vivo y a todo color de los preparativos de la quinceañera por parte de las principales empresas televisoras del país.

Y de pronto me encuentro con una nota periodística de la agencia PROCESO donde se da a conocer el avance de la propuesta que dará amplios poderes al Presidente de la República para limitar las garantías de los ciudadanos.

Mientras el pueblo estaba idiotizado con el tema de Rubí, en la Cámara de Diputados se preparaba uno de los golpes más terribles para la democracia, una de las leyes más retrógradas que han existido en nuestro país.

Ví también un comentario que me pareció de primera intención, algo exagerado.

«¡Alerta urgente, máxima atención!»-decía el encabezado que venía acompañado por un amplio texto.

En el cuerpo de la nota se analizaba la propuesta para modificar la Ley Reglamentaria del Artículo 29 de la Constitución, en la cual se otorga al Jefe del Ejecutivo Federal poder amplio para decretar a su discresión la suspensión de garantías personales.

Eso significa, ni más ni menos, el acotamiento a la libertad de prensa, a la libertad de asociación, la de reunión, la libertad de movimiento, el derecho a la información, el derecho a la privacidad, se autoriza el cateo de casas, se conculca el derecho a huelga, el derecho de petición y el derecho a conocer la verdad.

Todo eso, cuando el Presidente considere que existen «perturbaciones graves de la paz pública que pongan a la sociedad en grave pelibro o conflicto».

La lectura que esto da es muy preocupante.

En primer lugar, se abren las puertas al totalitarismo, a la dictadura.

Yo comentaba que como consecuencia inmediata de esa modificación a la ley, nos encontraremos de pronto con una economía de guerra, con toques de queda, juicios sumarios y otras lindezas que sólo se dan en países con regímenes dictatoriales.

¡Imagínense! Si llega a pasar esa iniciativ ay convertirse en ley, dejaré de ser el Pegaso simpático y chimengüenchón que siempre he sido y me convertiré en un jilguerillo oficial, en un lamehuevos de la bota militar.

Yo espero, por el bien de todos, que nuestro gobierno, actualmente una democracia simulada, no dé el siguiente paso, no caiga en la tentación de la dictadura.

Siento que lo que pretenden es justificar lo injustificable. Quiero decir que como la estrategia implementada en el combate a la delincuencia organizada no ha dado resultados, ahora pretenden irse contra la ciudadanía.

La guerra que inició Calderón hace ya casi diez años no ha hecho mella en el crimen organizado, antes bien, lo ha atomizado y multiplicado.

Como dijo el Peje: «Calderón le dio un garrotajo al avijpero».

Usted irá por la calle y si un convoy de soldados decide pararlo para revisar sus pertenencias, lo harán porque la nueva ley se los va a permitir.

Si está viendo su telenovela sentadito en el sillón de su casa, los marinos entrarán sin avisar y se lo llevarán detenido por conspiración.

Si alguien está en el sitio y el momento equivocados, inevitablemente vendrá el juicio sumario o la ley fuga, aunque ya después averigüen que usted es completamente inocente.

Y los derechos humanos serán letra muerta.

Ni podrá leer un periódico ni sintonizar el noticiero de Loret de Mola porque entonces tendrá un cargo por desacato y se lo llevarán directo al penal de alta seguridad de Almoloya.

El piñatero de la calle Bravo ya no podrá caricaturizar a los políticos porque sus bonitas obras serán confirascadas y quemadas en el cuartel militar como si se tratase de un cargamento de droga.

Estamos a unas horas de pasar la delgada línea que separa la democracia simulada del autoritarismo.

Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: «Individuo que propina el primer golpe, suele propinar el segundo». (Quien pega primero, pega dos veces).

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí