POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO—
—–LLEGA ALITO A TAMAULIPAS, PARA SACUDIR AL PRI-
Este jueves, el candidato a la dirigencia nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas estará en Tamaulipas, para empezar lo que ya desde ahora se percibe como un trabajo de renovación total, en el trabajo interno de esta organización política. Alito arribará temprano a Tampico, y realizará reuniones con la militancia tricolor en los municipios conurbados de la región sur. El político campechano será acompañado por su coordinador de campaña en el estado, el ingeniero Enrique Cárdenas del Avellano, cuyo nombramiento, ha generado excelente respuesta, entre la militancia priista de los 43 municipios.
Posteriormente se trasladará a esta capital, donde sostendrá importantes reuniones con las bases y a nivel de cuadros dirigentes, con el propósito de evaluar las condiciones en que se encuentra el partido en el estado.
Se sabe que hacia las dos de la tarde, gobernador con licencia de Campeche, estará arribando a la explanada del Comité Estatal del tricolor en esta capital. En la agenda de Moreno Cárdenas, figura también una reunión privada con empresarios de medios de comunicación.
Se sabe que habrá espacio para las entrevistas con los reporteros de la fuente, ya sea antes o después del mencionado evento. Ya desde ayer, entre algunos distinguidos militantes del priismo tamaulipeco, se comentaba que, ven con agrado la visita de su candidato a la dirigencia nacional.
“Sobre todo, comentan, porque Alito viene a sacudir a un PRI aletargado, y reducido casi a cenizas, prácticamente el sótano del escenario estatal, y urgido de nuevos nombres y sobre todo de un nuevo discurso unificador, y no excluyente, como hasta ahora se práctica en la cúpula del priismo estatal.
——–SUPER DELEGADOS REBASADOS POR PROTESTAS CAMPESINAS–
La reciente movilización de productores agropecuarios, realizada al unísono en varios estados del país, entre ellos Tamaulipas, puso de manifiesto la parálisis que se vive en el gabinete agropecuario federal, y al mismo tiempo la figura ornamental del Secretario de Agricultura Víctor Villalobos.
Justo aquí cobran validez las recientes declaraciones del líder del senado Ricardo Monreal, en el sentido de que, una parte del gabinete de AMLO, se está viendo muy chiquito, y no le ayuda para nada al Presidente.
Al mismo tiempo, fue más que evidente, la incapacidad de los llamados súper delegados, mismos que se vieron prácticamente rebasados por el movimiento envolvente de miles de productores molestos, aunque tristemente bateados por un mensaje presidencial, que se percibió como insensible e intolerante.
Desde su misa mediática en la mañanera, López Obrador, se mostró desdeñoso y con gestos de arrogancia política, al señalar que, no habrá negociación con los manifestantes.
En la óptica del Presidente, los que participan o participaron en el bloqueo a carreteras y puentes, son productores ricos, que antaño se beneficiaron del “fomento a la agricultura”, por parte de los anteriores gobiernos, tanto del PRI, como del PAN.
Les advirtió AMLO que pierden su tiempo, y que su gobierno no cederá a las presiones de bloqueos carreteros, enfatizando en lo que ya ha dicho anteriormente: que los apoyos para el campo, se harán llegar directamente a las familias. Y que ya no habrá recursos o subsidios para las organizaciones campesinas.
La verdad es que el campo mexicano, sigue sin ser competitivo, y es hora que, no se ve una salida, ante un gobierno obradorista que está enfocando sus subsidios hacia grupos de pequeños agricultores con pobreza extrema, pero está abandonando a su suerte a los productores que el gobierno califica como “los de arriba”.
Resulta obvio que el anterior gobierno peñista, abandonó a su suerte a los segmentos más empobrecidos del campo, los cuales ahora han encontrado el cobijo de los apoyos federales.
Pero, el gobierno de AMLO ahora está aplicando la exclusión, hacia un segmento de productores que siempre han vivido de la agricultura por contrato, y que hoy se ven seriamente lesionados en sus intereses, ante el brusco cambio en las reglas del juego.
Algo de lo que se evidenció en este día de furia agropecuaria, fue que, los llamados super delegados obradoristas, brillaron por su ausencia. Les pasaron de noche los bloqueos, o de plano se escondieron.
En esta ocasión ya no vimos al célebre JR realizando reuniones con los grupos de productores. Esto es muy lamentable porque, no hay interlocución con el gobierno de la república. Y la única voz que se escucha con un tono de cerrazón y de intolerancia es la de AMLO.
Ahora lo interesante es lo que viene. ¿Habrá persecución contra los lideres de los bloqueos en las carreteras y puentes del país? De suceder tal cosa, lejos de solucionarse el problema se agravaría.
Por lo pronto, el gobierno de AMLO acaba de echarse encima una nueva guerra contra un sector, como el agropecuario, que es de los más aguerridos, en lo que a movilizaciones se refiere.
Y por cierto, alguien supo de que interviniesen funcionarios de SCT de SADER o de Gobernación..?
—-ABELARDO PERALES, DOCTOR EN DERECHO—
En abril de este año, el máster en derecho, Abelardo Perales Melendez, presentó en la UAT, su examen oral de doctorado, con el éxito que ya lo distingue, como uno de los mejores profesionales de la jurisprudencia no solo en Tamaulipas, sino en el país.
El doctor en derecho Perales Melendez es uno de los funcionarios más preparados en su tema, dentro del gabinete cabecista, como Coordinador General Jurídico del Gobierno de Tamaulipas. Perales Melendez fue diputado federal por la LVII Legislatura, en el periodo comprendido entre 1997 y 2000. Egresado de la Universidad de Nuevo León.
Ha impartido las cátedras de derecho constitucional y administrativo en la UAT, así como también clases de derecho laboral y civil en la universidad pública de nuestro estado. Se ha desempeñado, como magistrado del Supremo Tribunal de Justicia en Tamaulipas.
Pero, indudablemente que, para el pueblo que lo conoce, y es su mejor sinodal, el doctor Perales Melendez, tiene un posgrado en humanismo y un don de gente bien nacida. Es originario del municipio de Villagrán.



