Desesperadas por no tener respuesta una madre y su hija migrantes intentaron cruzar el río Bravo nadando para tener una mejor vida, cuando fueron detenidos por un militar el cual cambió sus vidas.
Durante este lunes, una mujer de nombre Melvy “N”, de 27 años, y su hija Melanie “N”, de 11, de origen guatemalteco, intentaron cruzar el río Bravo tras no tener respuesta a su asilo político.
La fémina y su hija, salieron de su lugar de origen por las amenazas que sufrían y la inseguridad de su ciudad, por lo que intentaron aventurarse y cumplir el sueño americano.
A mitad del río la mujer y su hija quedaron varadas a ya que el agua les llegó al pecho y las fuertes corrientes poco a poco la empezaron a arrastrar.
Fue en este punto que su vida cambiaria, esto luego de que un agente de la Patrulla Fronteriza le gritó desde el Puente Nuevo que divide la ciudad de Brownsville, Texas, que no avanzara más y que si regresaba a la orilla le permitiría ingresar a los Estados Unidas.
Aunque vacilante, la mujer aceptó y fue llevada a tierra firme por el personal de la Guardia Nacional, en espera de que la autoridad norteamericana cumpliera su promesa.
Minutos mas tarde, las féminas fueron trasladadas a las instalaciones del Instituto Nacional de Migración y poco después a mitad del puente.
Lugar donde el oficial las recibió y platicó con ellas para luego dejarlas pasar a Estados Unidos y conducirlas a las oficinas correspondientes.



