CRÓNICAS POLÍTICAS

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ALBERTO GUERRA

La danza de los millones y

la mala fama de Cabeza

La carrera política de Francisco García Cabeza de Vaca está plagada de denuncias de corrupción, pero nunca se ha preocupado por limpiar su nombre mediante aclaraciones, desmentidos ni siquiera reclamando el derecho de réplica, ya no digamos, emprendiendo acciones judiciales contra los malquerientes.

Su más reciente escándalo es por la contratación de créditos bancarios por 4,600 millones de pesos que le autorizaron 22 diputados locales del PAN y una más, de Movimiento Ciudadano, Patricia Pimentel Ramírez.

Nadie le cree al Gobernador del Estado que gastará el dinero en combatir la propagación del coronavirus y en apoyo y rescate económico de empresarios, cuyos negocios languidecen como consecuencia del desplome del consumismo.

Desde chamaco, Cabeza de Vaca se vio envueltos en problemas con la ley. Está fichado como ladrón de vehículos en el departamento de policía de McAllen, Texas.

Cuando fue postulado por el PAN como candidato a diputado federal en el año 2000, no tenía una actividad empresarial conocida. Cuando fue presidente municipal de Reynosa, en el trienio 2005-2007, creó una empresa constructora a nombre de sus familiares.

Quiso aprender el negocio de la venta de chamoyadas, fruta rociada de salsa picante agridulce, pero tuvo un enérgico rechazo cuando pretendió registrar como su propiedad industrial, la fórmula de su preparación.

Casó con una rica heredera y así pudo financiar su primera campaña electoral hace 20 años, habiendo dado otro golpe de suerte porque por sí mismo habría sido derrotado aplastantemente, pero el candidato presidencial del PAN era Vicente Fox Quesada, y colgado de esa liana llegó a la cámara federal de diputados.

Ambicioso, visionario, calculador, Cabeza de Vaca cultivó relaciones en la esfera nacional, incluidos los hijos de la señora Marta Sahagun, que luego le facilitaron el acceso a otros cargos de poder, como la presidencia municipal, una diputación local, la Senaduría y hasta la dirección nacional de la CORETT.

En todos sus desempeños gubernamentales dejó un olor a azufre, invariablemente. Pero siempre lo ha perseguido la mala fama, la leyenda negra de su afición por el dinero fácil y rápido.

La primera vez que quiso ser candidato a Gobernador, en el año 2010, el PAN tuvo que cancelar su participación, obligado por la presión de la Opinión Pública que le atribuía relaciones peligrosas.

Seis años después, siendo candidato a Gobernador cuando consiguió que Ricardo Anaya Cortés les hiciera manita de puerco a Leticia Salazar Vázquez, Maki Ortiz Domínguez y Carlos Cantúrosas Villarreal, para que le dejaran el camino libre, le explotó otro escándalo en la cara.

(Ricardo Anaya, entonces presidente del PAN, hizo que Leticia, Maki y Carlos depusieran sus proyectos para favorecer a Cabeza, a cambio de nombramientos y otras candidaturas, pero todos esos compromisos les fueron incumplidos).

La periodista Adela Micha entrevistó telefónicamente a Cabeza de Vaca sobre tráfico de influencias y negocios personales hechos por él cuando fue Senador, comprobados mediante la difusión de llamadas telefónicas obtenidas subrepticiamente.

Micha puso al aire las llamadas interceptadas, entre Cabeza y su ayudante Miguel Villarreal Ongay, donde lo instruye para que agilice trámites con el diputado federal riobravense Alejandro Llanas Alba, también del PAN.

En otra llamada entre Cabeza y el propio Alejandro Llanas, también balconeada por Adela, le ordena firmar los papeles con un funcionario de Hacienda, para que liberen “una insignificancia”, dos millones trescientos mil pesos, destinados “al rancho de mi papá”.

Cuando fue director de la Comisión Nacional para la Regularización de la Tenencia de la Tierra, en un tramo del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, dejó a la dependencia quebrada.

No había dinero ni para pagar las rentas de los edificios donde funcionaban las delegaciones estatales de la CORETT, y fueron desahuciados, cuando menos en Tamaulipas.

Mario Gómez Monroy fungió como director administrativo de la dependencia federal y fue destituido fulminantemente por la Secretaría de la Función Pública e inhabilitado para ocupar otros cargos gubernamentales, por actos de corrupción.

Gómez Monroy es ahora Secretario de Educación en el gobierno estatal panista, y otro miembro de la misma pandilla, Miguel Villarreal Ongay, es Secretario de Administración.

La nueva travesura de Cabeza de Vaca es la orden cumplida de la mayoría panista en el Congreso local, de autorizarle la contratación de más deuda pública, ahora por 4,600 millones de pesos.

Dice el mandatario que empleará todo ese dinero en infraestructura médica que abata al coronavirus, y también en el rescate económico de las empresas, que están cerrando sus operaciones por falta de clientes.

Pero nadie le cree las buenas intenciones. De todas partes surgen las voces que claman hasta por un milagro, que impida que Cabeza hipoteque por 20 años la bonanza económica de Tamaulipas.

Actualmente, la Auditoría Superior de la Federación tiene satanizada la cuenta pública 2019 del gobierno estatal, en lo que concierne a los recursos federales, pues tienen probado que hubo malversación de fondos por más de 600 millones de pesos.

Y otros 13 mil millones de pesos están registrado en pliegos con observaciones, para que Cabeza los solvente en un período perentorio. Esto significa que existen irregularidades en el manejo de esa fortuna, que hacen presumir actos de corrupción.

Existen otros asuntos turbios, opacos, donde andan volando millones de pesos. También avalado por sus 22 diputados incondicionales, Cabeza privatizó el servicio de video-vigilancia y ahora paga a una empresa particular, 57 millones de pesos cada mes, por un lapso de seis años.

El senador Alejandro Rojas Díaz Durán, suplente de Ricardo Monreal Avila, anunció que la bancada de MORENA promoverá una controversia constitucional contra la cámara local de diputados, para tratar de “tumbar” el endeudamiento aprobado.

Y el diputado federal Armando Zertuche Zuani, subió un mensaje a redes sociales, para denunciar que los 4,600 millones de pesos que tendrá en sus manos Cabeza de Vaca, serán gastados en la comisión de delitos electorales.

Sin entrar en detalles, el legislador de MORENA, nativo de Reynosa, acusa que usará esa fortuna en campañas electorales de su partido. “Esa es su costumbre”, asegura.

(Agencia de Servicios Informativos).