LAREDO, TX.- Un dispositivo sanitario federal de varias etapas en los puentes internacionales, tendiente a reducir al máximo la propagación del virus del COVID-19, que incluye la aplicación de pruebas rápidas entre los viajeros, incluyendo ciudadanos y residentes legales, fue propuesto ayer por el congresista Henry Cuéllar.
En una transmisión en vivo en varias plataformas sociales, el legislador informó que se trata de un Plan Piloto, tomando en cuenta que la frontera sur del país es susceptible a los contagios, pues por ejemplo, al 3 de agosto pasado, el Gobierno de México (GdM) informó que registraba 481,362 casos confirmados, con 83,119 casos sospechosos y 50,727 muertes e infecciones diarias de más de 9 mil y que después de
Estados Unidos, Brasil sigue siendo el más afectado por la pandemia, pues según las cifras oficiales de la Universidad Johns Hopkins, más de 2.5 millones de personas en el país más grande de sudamérica han contraído COVID-19 y aproximadamente 92 mil personas han muerto por el virus.
Agregó que en estrecha coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias federales, se pretende en este plan que en los puentes se realicen, con personal médico altamente calificado, equipado con equipo de protección personal, como son las mascarillas N95, guantes y gafas para realizar las pruebas de detección y protocolos de pruebas rápidas.
Dentro de estas fases, los viajeros que lleguen a las puertas de entrada terrestre entrarán al procesamiento estándar de entrada:
Explicó que en una cabina de inspección primaria, los funcionarios del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) determinarán si el viajero puede entrar en los Estados Unidos, al que se le cuestionará el propósito de la visita, la duración de ésta y su destino local o más allá de la zona fronteriza.
También, se realizarán preguntas relacionadas con el COVID.19, sobre síntomas y serán revisados con un termómetro digital, a fin de evaluar el estado de salud de la persona.
Los viajeros con riesgo identificado de infección por COVID-19, pasarán a la siguiente fase de la proyección y a los viajeros que viajen más allá de la zona fronteriza inmediata se les pedirá información de contacto para las autoridades sanitarias locales, lo que incluye a los titulares de tarjetas para el cruce de fronteras en posesión de un permiso I-94, válido
Los viajeros identificados en la fase 2 con signos o síntomas consistentes con COVID-19 serán desviados a una Zona de Pruebas del SARS-CoV-2. Se proporcionarán máscaras a los viajeros que sean desviados a la fase 3, siguiendo las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El personal médico recogerá muestras de los viajeros que crucen la frontera para realizar realizar pruebas adicionales, que incluyen la Prueba Rápida de Anticuerpos y la prueba de Reacción en Cadena de Polimerización (PCR), para identificar a los viajeros que puedan haber estado expuestos y estén actualmente infectados con el virus. La prueba rápida de anticuerpos puede dar resultados tan rápido como 10 minutos y puede realizarse en el mismo puente.
Una prueba de anticuerpos positiva es 99% confiable, pero la prueba negativa es sólo un 83% confiable, por lo tanto, cualquiera que dé positivo ha sido expuesto a COVID y necesita una cuarentena.
Cualquiera que dé negativo podría recibir inmediatamente una prueba de PCR para asegurarse de que no está infectado con COVID.
Viajeros que den positivo serían devueltos a México
Los ciudadanos de los Estados Unidos, residentes permanentes legales y sus familiares inmediatos serán admitidos y serán dirigidos a una estación de cuarentena de los Estados Unidos.
A los visitantes extranjeros se les negará la entrada y serán devueltos a México en coordinación con el Gobierno de México y los que den negativo podrán dirigirse a su destino, sin problemas.
Los viajeros que sean residentes permanentes legales y sus familias que hayan viajado desde las zonas impactadas, deben autocuarentarse durante 14 días después de su llegada.
COMUNICADO DE CBP EN LAREDO:
“Con el fin de reducir el riesgo de una mayor propagación de COVID-19 en los Estados Unidos, el CBP está ajustando las operaciones en determinados puertos de entrada de la frontera sudoccidental para ayudar a reducir el movimiento de viajeros no esenciales. A la luz de la conclusión de una reciente encuesta en gran escala de que la mayoría de los viajes transfronterizos de los ciudadanos y residentes permanentes legales de los Estados Unidos se realizan con fines no esenciales y en respuesta a la actual crisis de salud pública y para proteger a las comunidades locales de los SWB, CBP está adoptando medidas para desalentar los viajes no esenciales hacia y desde México a fin de limitar la propagación de COVID-19 en los Estados Unidos”.
“Los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes legales tienen derecho a entrar en los Esta- dos Unidos y no se les denegará la entrada; sin embargo, se recomienda encarecidamente que lo hagan únicamente con fines esenciales, de conformidad con la serie de avisos del DHS publicados en el Registro Federal, titulada Notificación de restricciones temporales de viaje aplicables a los puertos terrestres de entrada y al servicio de transbordadores entre los Estados Unidos y México”.





