Abren Nueva Era en el PRD, pero con los mismos Chuchos

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El Partido de la Revolución Democrática se fundó en enero de año 1989, por representantes de una amalgama de organizaciones políticas de izquierda, siendo los más emblemáticos, Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador, Heberto Castillo.  

Porfirio hizo una importante aportación al nuevo partido: pidió que no se aprobara el nombre propuesto, Partido Democrático de la Revolución, porque entonces los llamarían ¡pedorros!

Fue así que se creó el PRD y desde entonces, los perredistas escribieron gloriosas páginas de la historia de entidades como Michoacán, Zacatecas, Quintana Roo, Chiapas, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Tabasco, gobernados por ellos.

El Distrito Federal fue conquistado para el PRD en el año 1997 pues su candidato a jefe de gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ganó la mayoría de votos. Desde entonces y hasta el año 2018, el partido del sol azteca se mantuvo en el poder.

Desfilaron por el poder metropolitano, después de Cuauhtémoc, Rosario Robles Berlanga (sustituta), Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encina (sustituto), Marcel Ebrard, Miguel Angel Mancera (sustituto).

Claudia Sheinbaum, ex perredista que colaboró con AMLO como Secretaria de Medio Amiente en el Distrito Federal, se brincó a MORENA como muchos otros, fue candidata al gobierno de la Ciudad de México, y está en funciones.

El PRD se caracterizó desde un principio, por las luchas internas. Grupos identificados como tribus, se hacían (se hacen) pedazos por ganar el manejo de los órganos de gobierno.

Había diferencias ideológicas entre los bandos, pero también pugnas de orden económico, pues las prerrogativas que recibe del gobierno federal son por cientos de millones de pesos.

En el año 2008, la presidencia del partido recayó en Jesús Ortega Martínez quien en 2011 la entregó a Jesús Zambrano Grijalva, para una gestión que terminó en 2014. Ambos crearon la tribu de Los Chuchos que desde entonces son los dueños del sol azteca.

Extraviada la brújula política por el interés mercantil, el PRD empezó a perder simpatías a nivel nacional y su debacle fue inevitable con la fundación de MORENA, pues hubo una desbandada de su militancia que lo dejó casi vacío.

Pero en lugar de buscar una refundación del PRD y volver a sus orígenes para iniciar una nueva era, se les hizo más fácil dejar la simulación a un lado y Los Chuchos reasumieron personalmente la presidencia.

Jesús Ortega Martínez, que ha sido tres veces diputado federal y Senador de la República, y su compañero Zambrano Grijalva, decidieron que no podían exponerse a que otra tribu los desplazara del control.

Este Zambrano tiene una historia simpática, porque anteriormente fue guerrillero, de la Liga Comunista 23 de Septiembre, y en un enfrentamiento con policías recibió un proyectil de plomo en la cara.

Desde entonces le enjaretaron el apodo de El Tragabalas. Estuvo preso un año (1974-1975) y luego saltó a la actividad partidista. Usa trajes caros, tiene coche de lujo, con chofer y asistente personal.

Tuvo el PRD en Tamaulipas destellos brillantes. Juan Antonio Guajardo Anzaldúa fue presidente municipal de Río Bravo, primero postulado por el PAN y luego, por el PRD.

Guillermo Hurtado Cruz fue diputado local perredista, el único electo por la vía de la mayoría relativa, pues fue compañero de fórmula de Juan Antonio Guajardo, aunque después salieron peleados por el reclamo de un millón de dólares.

También tuvo el sol azteca, cuatro gobiernos consecutivos en Ciudad Madero, con Alfredo Pliego Aldana, Mario Sosa Phol, Juan Manuel Hernández Correa y su hermano Joaquín.  

En 1992, el PAN y el PRD se coaligaron para postular como candidato a Gobernador a don Jorge Cárdenas González, habiendo conseguido 163,697 votos, contra 421,234 del candidato del PRI Manuel Cavazos Lerma.

Otro candidato, Gilberto Ortiz Medina, de Nuevo Laredo, registrado por el PARM, obtuvo 37,782 votos. Era a la sazón, tesorero en el comité ejecutivo nacional que comandaba su paisano Carlos Enrique Cantú Rosas.

En un mitin celebrado en la plaza de las calles 8 e Hidalgo, frente al hotel Everest, el candidato Cárdenas González denunció en su discurso, que el candidato del partido oficial había recibido entre otros obsequios, un caballo con montura de alta factura.

Al día siguiente, un reportero entrevistó a Cavazos Lerma en el ejido Tampiquito, de Soto la Marina, acerca del regalo y el priísta explotó en cólera, aventó con furia el platillo de plástico y el tenedor con el que comía la carne picada.

¡Prueba! ¡pruebas!, pidió a gritos pero luego recuperó la compostura, siguió comiendo y platicando con sus vecinos de mesa, para fingir ignorar la presencia del periodista.

El PRD ya no existe de hecho, en Tamaulipas. No se sabe que tenga una oficina instalada en Ciudad Victoria, o el nombre siquiera de su presidente actual, si es que lo tiene. Jorge Valdez Vargas fue diputado local y candidato a Gobernador en 2016, pero hoy milita en MORENA.

Miguel Angel Almaraz era candidato a diputado federal del PRD pero fue aprehendido y llevado a la Ciudad de México, bajo cargo de delitos federales, especialmente huachicoleo.

Francisco Chavira Martínez también fue militante distinguido del sol azteca. En alguna ocasión se robó las urnas de una elección interna, en Nuevo Laredo, y fue encarcelado. Ahora se ostenta orgullosamente como ex preso político.

En 2016 se registró Chavira como candidato independiente a Gobernador, pero a pocas semanas de las elecciones, aventó la toalla y se adhirió a la candidatura de Francisco García Cabeza de Vaca.

Como premio a su maniobra, su hermana Estela cobró algunos años como Secretaria del Trabajo.

Todavía el año anterior, el PRD registró en Tamaulipas candidatos a diputados locales pero ni siquiera hicieron campañas. Este partido, el PT ni el Verde, consiguieron reunir ni siquiera el 2 por ciento de la votación global, de tal manera que perdieron el derecho a recibir prerrogativas.

Los Chuchos reasumieron el control nacional del partido del sol azteca, pero nadie cree que los anima la intención de sacarlo de la barranca. En Tamaulipas también es un cero a la izquierda.

(Agencia de Servicios Informativos).