LAREDO, TX. – El Senador Ted Cruz en reciente reunión en el Valle del Río Grande escuchó a negociantes clamar por la apertura fronteriza.
La vida del negocio sin consumidores mexicanos es un lugar muerto, dijeron comerciantes.
El Senador Cruz se dijo promotor del comercio porque impulsó el TEMEC durante el seminario web organizado por la Asociación RGV, pero reflexionó sobre el desafío que implica el COVID-19.
La pandemia representó tomar medidas de salud pública y frenar el tráfico internacional, indicando que la guía segura son las decisiones de la ciencia médica.
“Deseamos limitar que la pandemia continúe generando más daños a la frontera”, resumió el Senador Cruz. “En los últimos meses el Sur de Texas ha mostrado números lamentables”.
En una publicación de El Guardian y la intervención del veterano locutor Ron Whitlock enmarcan la pregunta de esta manera: “En un podcast reciente que transmitimos, Dennis Nixon, presidente de IBC Bank, advirtió que la economía de la región fronteriza colapsaría si los puentes fronterizos no se abrían a los titulares de visas mexicanas. Una visita a la recesión de Brownsville demuestra que su predicción es precisa. El lugar está muerto”.
Miguel Conchas, presidente de Cámara de Comercio en Laredo, ha insistido que mantener los puentes cerrados al comercio es desastroso, porque se prevé que hasta las ventas del fin de año podrían estar en riesgo.
Miguel Timoshenkov



