NUEVO LAREDO, TAM.- Algunos destrozos en la parte del techo y tubería de agua potable, así como el haber perdido grandes cantidades de alimento, son las afectaciones que registró la Casa del Migrante Nazareth de Nuevo Laredo después de la tormenta severa del pasado 17 de mayo.
El director de este albergue, presbítero Marvin Ajic explicó que a pesar de estos daños, se tiene la seguridad que los migrantes cuentan con buenas instalaciones en caso de tiempo severo.
“Estructuralmente la casa no tuvo grandes daños, bendito sea Dios, lo que nos deja tranquilos porque es una buena estructura, pero sí nos afectó la parte del techo, porque la tubería está expuesta, por lo mismo nos rompió las tuberías y nos impidió poder utilizar los tinacos que teníamos en la azotea para poder proporcionar agua y eso nos creó muchos gastos”, mencionó.
Al igual que los diferentes sectores de Nuevo Laredo, la Casa del Migrante Nazareth careció de los servicios básicos para su funcionamiento como fue luz y agua potable.
“La otra parte es que no habiendo tenido luz y agua se nos echaron a perder muchos alimentos que teníamos guardados en el congelador como en el refrigerador, esto es algo que nos sigue creando mucho problema porque nuestra despensa que teníamos guardada y que pensábamos utilizar en los siguientes 15 días, hemos tenido que gastar mucho de los recursos para los alimentos”, declaró.
Actualmente, la Casa del Migrante Nazareth atiende a más un centenar de personas, incluidos menores de edad.



