NO NOS VAN A CALLAR

OPTIMUS

Por: Jorge A. Pérez González

www.optimusinformativo.com

Domingo 3 de julio 2022

Más allá del juicio popular, sin esperar sentencia divina ni condena masiva, la muerte de Antonio de la Cruz y su hija Cinthia será abono para el ejercicio del periodismo libre, ese que tratan de destruir desde uno y otro lado, porque los intereses que se enfrentan en el mismo objetivo, aunque son disímbolos, persiguen exactamente lo mismo, el poder.

Ser periodista es acercarse a la tumba día a día, no creo que haya otra profesión tan riesgosa en el país, cuando se actúa en función del compromiso de la comunicación, pero sobre todo en búsqueda de la verdad, uno va cavando, tratando de exhibir lo podrido de una realidad que agobia.

El asesinato de Tony nos lleva a una respuesta contundente, el objetivo no era él, sino lo que representa la existencia de entes libres en el ejercicio de la comunicación. Basta revisar su cuenta de Twiter para entender quién era él, como era él y que buscaba él.

La muerte de su hija es más dolorosa aún, con 23 años de edad viajaba con él en el automóvil, victima colateral que terminó siendo re victimizada por la propaganda, mis fuentes me indicaron minutos después del atentado que llegó con muerte cerebral al hospital y la mantuvieron con vida artificial tan solo para que el impacto social se diluyera.

Por ello, por ese simple hecho las líneas de investigación se acrecientan, no fue fortuito, la siembra de miedo es una estrategia que deja huella y que corresponderá a los investigadores seguirla o simplemente abandonarla.

El daño ya está hecho, no creo que haya nada que lo consuele, ni los resultados de las investigaciones, ni la manipulación de la información, ni las manifestaciones, ni siquiera estas líneas en este artículo.

Pero hay una manera de conmemorar su artero asesinato, seguir su línea libre de comunicación, escribiendo en redes sociales día a día, lo que la conciencia nos dicte a los periodistas, lo que nos consta en función de lo que investigamos y no tener miedo.

Su presentación en redes sociales donde se identificaba como @TonyPress dejaba en claro que sus “Posts” no representaban el punto de vista de la empresa donde trabajaba. Nota suficiente para entender que sus opiniones estaban más allá de una mordaza, una línea editorial o una consigna.

Muchas veces criticado por sus exposiciones pero nunca rehuyó el debate, con la documentación completa y argumentos sólidos enfrentó a los “Bots” exhibiéndolos, entendía perfectamente que esas estrategias de propaganda eran un cáncer para el periodismo libre y que su proliferación obedecía precisamente al apoyo de dinero público.

Tony hacía el trabajo de sus fuentes asignadas en forma profesional, pero pensaba, investigaba y actuaba según su conciencia, hoy toda la sociedad debería de seguir su ejemplo, porque “nunca el filo de un machete ha podido cortar el perfil de una pluma”, frase del periodista hondureño Paulino Valladares que sin duda marcó el compromiso de Antonio de la Cruz.

Como periodista independiente huyó de la imposición gubernamental, sirvió de ejemplo para muchos, nos deja un legado en forma de alas que sin duda nos pueden hacer volar.

Critico contundente en sus redes sociales de la inseguridad que nos agobia, defensor de causas ignoradas por las autoridades, gran amante de sus mujeres, su esposa y sus 3 hijas, exponente orgulloso

de la cultura del esfuerzo y víctima del poder, así podemos sintetizar su compromiso personal con la comunicación.

Tony, puedes descansar en paz, en recuerdo tuyo y de tu hija Cinthia, los periodistas te expresamos: NO NOS VAN A CALLAR.

Jorge Alberto Pérez González

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