Como si hubieran ganado por meritos propios, como si la gente se sintiera feliz de verles una sonrisa de oreja a oreja posando para la foto con el Presidente de la República, así se comportaron los diputados federales tamaulipecos panistas.
Creciditos, parece que aun no les cae el veinte y aunque se ostenten pomposamente como legisladores no es por sus lindas caras, o porque la gente les quiera, mucho menos porque que merecieran el voto, fue un castigo a los tricolores y todos lo saben.
Esperemos que alguien les explique a estos personajes que su triunfo en las pasadas elecciones fue circunstancial, no porque se lo merecieran.
Es imposible que quien no sale a recorrer ni las calles de su colonia, no conoce las necesidades de la gente, no pregunta ni propone se gane un voto por meritos propios, obvio, la respuesta será en el mismo tono, por eso se tiene poca confianza en que llenen las expectativas.
No se les conoció virtud alguna de esa manera es imposible que prometan van a cumplir sus promesas porque no las hicieron, muchos de ellos no saben ni que municipios abarca su distrito, no lo conocen.
Les va a quedar grande la vestimenta y aunque unos ya tuvieron la dicha de disfrutar una curul y medianamente conocer el objetivo de estas responsabilidades la experiencia dice que no aprendieron nada, como LAZARA NELLY que aun no sabe cómo definir su trabajo, en su cuenta de faceboock dice lo siguiente: “El trabajo político serio debe realizarse como cualquier otro trabajo, no debe efectuarse de cualquier manera”, ¿qué quiso decir?, la verdad es solo una estupidez más de la ex senadora y ahora diputada, pero de ese tamaño debe ser nuestra aspiración de que hagan un buen trabajo.
Las palabras de LAZARA son confusas como su trabajo legislativo, lo que realice en la cámara de diputados es posible que carezca de coherencia, a ella poco se le entiende.
La verdad es que esperar trabajo de los nuevos diputados Federales es como pedirle peras al olmo, lo peor del caso es que seguramente el realizar su trabajo con responsabilidad y profesionalismo es lo que menos les importa a nuestros flamantes legisladores, ellos saben que son chiquitos, que es difícil, que no tendrán otra oportunidad de medirse en las urnas y por lo tanto lo mismo les da lo que suceda con su encomienda.
El bondadoso pueblo sin conocerles les regalo el poder y la gloria, no porque tuvieran un voto de confianza, porque no se puede confiar en desconocidos, sino para castigar a quien ha fallado, lo malo es que los legisladores no saben ni para qué sirve el poder, para ellos la gloria el oneroso sueldo y prestaciones inmerecidas.
Llegaron a la gloria por obra y gracia del voto de castigo que el pueblo emitió en contra de los priistas, por las cuestionadas acciones de unos, las deudas pendientes de otros, la soberbia algunos más al sentirse ganados sin considerar la voluntad de la ciudadanía.
Fue multifactorial que el pueblo le diera la espalda al PRI y beneficiara sin merecer a los abanderados del PAN, esa fue la muestra de que el pueblo sabe cobrar las facturas en tiempo y forma aunque paguen justos por pecadores y se beneficia a quien no lo merece, como los ahora diputados federales.
Ojala que sean agradecidos y le devuelvan al pueblo el favor, que el poco o mucho trabajo que realicen sea de beneficio para los tamaulipecos, que vean más por los intereses del pueblo que por los de su partido y ellos mismos… aunque es un sueño que eso suceda
Pronto nos daremos cuenta de que están hechos estos personajes, veremos si el pueblo hizo bien en regalarles el trono o resultan como todos, objetos de decoración que cuestan caros aunque sean bisutería barata, por lo pronto andan muy creciditos.


