Opinión

Las claves de Morena 2027: quién pondrá candidato 2030

Por Carlos Ramírez

INDICADOR POLITICO

Como el partido Morena y su coalición dominante proviene de las prácticas y técnicas del viejo PRI eliascallista, entonces el escenario clave para el grupo en el poder en las elecciones legislativas, estatales y municipales de 2027 tiene que buscarse al interior de las corrientes asociadas.
Por razones de esas prácticas ya conocidas, el reparto de posiciones estará atado a los acuerdos/desacuerdos/rupturas entre las corrientes partidistas de la coalición gobernante, las tribus del poder dentro de Morena y los grupos beneficiarios de nueve años de lopezobradorismo en el poder.
Y en tercer lugar, pero no en último lugar, la clave de claves sobre las posibilidades electorales de Morena gira en torno al engrane central de la maquinaria política –que por cierto fue fundada como sistema por el presidente Juárez, el presidente Díaz y la Constitución de 1917–: ¿quién va a definir la siguiente candidatura presidencial de Morena y aliados en 2030?
En este punto el poder supremo para definir la continuidad por un tercer sexenio se encuentra el enigma, la conjetura, el acertijo, el misterio o la fórmula mágica para que los grupos morenistas y/o aliados entiendan que del acuerdo/desacuerdo/ruptura interna dependerá la posibilidad de que la oposición desarticulada pero vigente se pueda colar a la disputa por la presidencia en 2030.
Las reglas inflexibles del sistema priista –repito: vigente– no tenían dudas en las continuidades transexenales: el grupo en el poder dependía del presidente en turno y ahí se establecía la condición central del poder transexenal. Obregón y Elías Calles quisieron violentar esa regla y fueron atropellados por la dinámica de la circulación de las élites.
El cargo de presidente de la República en turno tiene la fuerza suficiente para que el encargado en funciones del poder –aun perteneciendo a una continuidad transexenal– establezca las reglas de sobrevivencia de las élites: justamente el modelo de Mosca y Pareto de que los grupos sobreviven por la dinámica de renovaciones.
El presidente emérito Andrés Manuel López Obrador va a demostrar la fuerza de su liderazgo en la definición de candidaturas a cargos de elección popular de 2027, con la vista puesta en la nominación presidencial del 2030. Pero la presidenta Sheinbaum, que por liderazgo personal, funcionalidad del cargo y gestión del aparato administrativo público, ya ha acumulado fuerza suficiente como para que –cuando menos en las “redes de amplificación digital” en modo de Alcalde Luján– comience a operar desde ahora presuntas precandidaturas de su grupo gubernamental.
El primer tropiezo que enfrentó el bloque lopezobradorista estuvo en la forma y fondo en que hilos invisibles de carácter internacional lograron bloquear la continuidad transexenal centralizada en Andrés Manuel López Beltrán como la figura de la continuidad del lopezobradorismo personal para 2030 -2036 y hoy existen dudas siquiera de que Andy pueda lograr una candidatura a diputado local en Tabasco.
El segundo tropiezo fue el desacuerdo –para decir lo menos– entre el liderazgo institucional e inevitable de Sheinbaum Pardo desde Palacio Nacional sobre una parte de la política y las corcholatas del 2023-2024 que se convirtieron en bloques de poder que trabajan por su cuenta y en los espacios vacíos del dominio de Palenque sobre la política nacional.
Y el tercer tropiezo nació con la nueva administración cuando se pudo percibir que la presidenta ganadora de las elecciones tenía derecho político legítimo para configurar su grupo de poder en el Gobierno central y en la vida política con personalidades que de modo natural se están colando como aspirantes viables –por la cercanía a Palacio Nacional– a la candidatura presidencial de Morena.
Las primeras tendencias de votos que han comenzado a difundir encuestas antes del inicio formal del proceso electoral comenzaron a registrar los sobresaltos al interior de la precaria unidad de los grupos que configuran en lo general el lopezobradorismo. Y pueden tener razón quienes analizan la existencia de intenciones de la presidenta en funciones para meterse en la definición de reglas en la nominación de candidatos para el 2027, porque algunas ya están enfrentando de manera inevitable a lopezobradoristas contra claudistas.
Por principio de cuentas se entiende con claridad que la fuerza política del presidente emérito López Obrador es lo suficientemente sólida como para tomar el control del proceso político interno de Morena, pero también hay que reconocer la fuerza y habilidad política de la presidenta Sheinbaum para tomar bajo su control a políticos que inevitablemente pasan por la administración central.
En este contexto delicado inició el proceso electoral de 2027 al interior de Morena y ahí se podría estar definiendo el futuro del 2030.

-0-

Política para dummies: la política es la lucha clandestina por el poder.
carlosramirezh@elindependiente.mx
http://elindependiente.mx
@carlosramirezh

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.

Indicador Político
Twitter: @ElIndpendiente

Un día como hoy 14 de septiembre

  • 81 en Roma, Domiciano se convierte en emperador del Imperio romano al morir su hermano Tito.
  • 1334 en Hebei (China) sucede un terremoto con «muchos muertos».
  • 1771 en Buenos Aires (Virreinato del Río de la Plata) se designa el primer cartero.
  • 1847 en el marco de la Intervención estadounidense en México, Winfield Scott captura la Ciudad de México.
  • 1923 en España, Miguel Primo de Rivera se convierte en dictador.
  • 1944 en el marco de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Maastricht se convierte en la primera ciudad neerlandesa que es liberada por las fuerzas aliadas.
Ver todas las de hoy →
GA
Periodista · Optimus
GA