Matamoros.- Las pruebas de lanzamiento del cohete Starship de la empresa SpaceX no solo han generado inconformidad entre activistas por el impacto ambiental en la zona costera de Tamaulipas, sino también preocupación entre los pescadores, quienes aseguran que cada vez es más difícil encontrar especies marinas.
“Había cazón, huachinango, bandera; cuando nos iba bien se pescaban de 700 a 800 kilogramos por salida de 24 horas… eso fue hace 5, 6 años. Comenzó a fallar cuando comenzaron a entrar los cohetes, bajó la producción”, detalló Regino Méndez, pescador en Playa Bagdad.
Destacó que la ausencia de especies comenzó desde que iniciaron las primeras pruebas en Starbase, ubicada al sur de Texas, frente al Golfo de México y la desembocadura del Río Bravo. Señaló que ahora la pesca apenas llega a menos de 100 kilos y sin variedad de especies.
En la zona operaban al menos 10 lanchas con sus capitanes y tres ayudantes cada una, pero ahora varios han tenido que disminuir su actividad por la baja captura. “Todo se nos va por fuera —los peces—; ahora escuchamos que allá en La Pesca agarraron una tonelada de sierra, una tonelada de cazón”, afirmó.
Esta situación ha orillado a algunos pescadores a buscar otra fuente de empleo.
“Antes se veía variedad de peces, ahora es poco y algunos vienen por recreación, pero para nosotros era el sustento; esto tiene que ver con los cohetes”, afirmó el pescador, quien formó parte de la protesta que activistas realizaron los días 24 y 25 de agosto previo al lanzamiento del décimo cohete Starship.
Ambientalistas de Tamaulipas consideran que el sector pesquero es el más afectado
De acuerdo con ambientalistas consultados, de los múltiples efectos negativos que provocan las pruebas de cohetes en la región —como la contaminación acústica, la emisión de residuos y el daño a ecosistemas costeros—, el más visible y preocupante es la desaparición de peces que sostenían la economía de decenas de familias.
“La mortalidad viene desde las pruebas iniciales, incluso antes de los grandes lanzamientos; se puede contar por cientos entre aves, tortugas, peces… pero la afectación más grande es con la pesca”, dijo el representante de Conibio Global, Jesús Elías Ibarra Rodríguez.
“Al sentir las vibraciones, los cardúmenes se van hacia otras zonas, abandonan esta área de pesca”, amplió.
Ante esta situación, comunidades pesqueras en el litoral tamaulipeco han solicitado la intervención de autoridades federales para que se investigue el impacto de los lanzamientos en la biodiversidad marina en aguas de Tamaulipas.
Mariela Macay



