Seis meses tuvieron que pasar para que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) atendiera el reporte de ambientalistas de Matamoros sobre la mortandad de aves y el riesgo de gripe aviar.
El primer aviso fue en marzo, luego en agosto, pero fue hasta septiembre cuando se levantaron las muestras y se realizaron las pruebas que confirmaron la presencia de la gripe aviar en un ave silvestre en Playa Bagdad, al norte de Matamoros, en los límites con Texas.
El presidente de Conibio Global, Jesús Elías Ibarra Rodríguez, explicó que: “Desde marzo comencé a visitar personalmente las islas de anidación. En Playa Bagdad tenemos dos islas, una al lado norte y otra en el sur; la que está al sur es la más cercana. Íbamos en lancha a unos 15 minutos de la costa”.
“La sorpresa fue que teníamos miles de polluelos, aves, algunas residentes y otras migratorias, con nidos y polluelos. Entramos con guantes y cubrebocas porque teníamos el registro de mucha mortandad”, añadió.
En ese entonces, las posibles causas de las muertes iban desde la falta de alimento, la sequía, las altas temperaturas y otros factores asociados, sin descartar la presencia de alguna enfermedad, pues en áreas naturales protegidas de Veracruz se habían confirmado casos positivos de gripe aviar y Senasica había puesto en cuarentena varias islas de anidación de esa región.
“En marzo registramos de 80 a 100 aves migratorias y residentes ya muertas en zonas de anidación, lo que nos puso en alerta. Yo personalmente marqué a Senasica, compartía estos casos, marqué a otras áreas naturales protegidas donde también teníamos reportes, pero desconocíamos la causa principal”, señaló el médico veterinario zootecnista.
Ante la falta de interés y seguimiento de Senasica, “de pronto se perdió por completo la comunicación, continuamos haciendo más registros de aves muertas, ya no solo en islas de anidación sino también en la playa”.
Ibarra, quien además ha encabezado manifestaciones contra los lanzamientos de SpaceX en la costa del Golfo de México, regresó a las zonas de anidación en agosto.
“Volví a esta isla para ver cómo estaba el comportamiento y mi sorpresa fue muy diferente a la primera. En la primera visita había miles de polluelos y entre 15 a 20 aves muertas, pero en la segunda había de 50 a 60 aves muertas y los polluelos registraban mucho moco en nidos. Estábamos frente a un problema grave y evidente”, relató en una transmisión.
Preocupado por la situación, “volvimos a tener contacto con Senasica y nos decían que hiciéramos la recuperación de un cuerpo fresco de estas aves y que ellos harían monitoreo, evaluación médica, pruebas rápidas y de PCR para detectar si realmente existía gripe aviar en Playa Bagdad en aves silvestres”.
Por medio del grupo de monitoreo y vigilancia de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, entre los que hay voluntarios de Conibio, entregaron el cadáver de una gaviota reidora a Senasica el 7 de septiembre. El día 8 comenzaron las evaluaciones y pruebas, y el 22 emitieron el informe positivo.
“La gaviota que se entregó desafortunadamente era positiva a gripe aviar. Obviamente era algo que ya sospechábamos porque estaba pasando en islas de anidación de Veracruz y era evidente, ya que esas aves se desplazan hacia el norte y sur”, afirmó.
La Secretaría de Salud de Tamaulipas ha confirmado que de las seis personas del grupo de monitoreo y voluntarios que tuvieron contacto con estas aves están bajo observación para descartar contagio; una de ellas presenta síntomas leves.
Preocupación por la migración de aves en Tamaulipas
Además de este hecho confirmado en Matamoros, preocupa la gran migración de aves que se da del norte al sur en la época invernal.
“La alerta si está en Matamoros es preocupante. Hay plataformas de Estados Unidos que mencionan que más de 200 millones de aves migratorias se desplazan al sur por el ciclo de migración huyendo del frío”, dijo el especialista.
Explicó que la costa del Golfo de México, Tamaulipas y Veracruz ya tienen casos positivos de gripe aviar, “lo que pone en vulnerabilidad a más de 200 millones de aves que se acercan”.
Aunque Conibio trabaja de manera conjunta con Senasica, la Conanp, Semarnat y Profepa, aclaró que “no podemos acercarnos a la zona de anidación porque está en cuarentena, no nos podemos acercar a la isla por nuestra salud”.
Finalmente, el representante de Conibio apuntó que “la gripe aviar que se detecta en una gaviota en Matamoros es la cepa H5N1, altamente contagiosa para aves de traspatio —gallinas, patos, pavos— así como para aves silvestres”.
Antonio Sosa



