Matamoros.- Ante el reciente caso de gripe aviar detectado en una gaviota en la playa Bagdad de Matamoros, los ornitólogos de la entidad se han sumado a las acciones de monitoreo y prevención, en apoyo a las autoridades de salud de Tamaulipas.
El especialista en aves y coordinador de investigación de AMET Conservancy Foundation, A.C., Rafael Brito Aguilar, dio a conocer que es fundamental la colaboración ciudadana para evitar riesgos mayores por el virus H5N1.
“En caso de detectar algún ave muerta, no acercarse, no tocarla y reportarla de manera inmediata a autoridades del sector salud”, recomendó.
Explicó que los grupos de observadores realizan recorridos constantes en áreas como la Laguna del Carpintero y la playa de Miramar, lo que contribuye a mantener vigilancia sobre las especies locales. Hasta ahora, no se han confirmado casos en el sur de Tamaulipas, pero un grupo de seis personas se mantiene monitoreado en Matamoros.
Recordó que esta variante viral ha mostrado capacidad de propagación entre distintas especies.
“Los primeros casos fueron en cuervos en Estados Unidos y después se transmitió a gaviotas y otras aves marinas. Eso nos obliga a reforzar la prevención en lugares donde conviven aves silvestres con animales de crianza”.
En Tamaulipas se estima que existen alrededor de 400 personas dedicadas a la observación de aves, ya sea como actividad recreativa o científica. Muchos de ellos están organizados en clubes o en el programa de Aves Urbanas, lo que permite generar una red amplia de vigilancia.
“Yo creo que sí hay un buen número de personas que pudieran de alguna u otra manera contribuir, para alertar en caso de encontrar alguna ave muerta o con un comportamiento no normal”, indicó el especialista.
Brito Aguilar reconoció que las autoridades sanitarias insisten en que la participación de la ciudadanía y de los grupos de observadores es clave para la detección temprana. Además, recomiendan no manipular directamente aves muertas ni con síntomas extraños, ya que el virus puede transmitirse con mayor facilidad entre animales y, aunque es menos común, también a los humanos.
La transmisión, según la Secretaría de Salud de Tamaulipas, se da principalmente por contacto con secreciones de las aves infectadas.
El ornitólogo concluyó que la suma de esfuerzos entre instituciones y la sociedad civil, en donde se incluyen los ornitólogos, busca reducir el riesgo y fortalecer la respuesta temprana ante cualquier caso sospechoso de gripe aviar H5N1, por lo que ornitólogos de Tamaulipas refuerzan la vigilancia de aves para detectar posibles casos.
Antonio Campos



