Los comerciantes restauranteros de la Playa Costa Azul sufren en estos momentos del poco turismo que llega a estas costas, sobreviviendo solamente de los visitantes que llegan los sábados y domingos.
Hay días que vendemos nada más 200 pesos, pero tenemos que aguantar porque nosotros aquí vivimos y tenemos que sobrevivir como podamos, aseguró el comerciante Pablo Gutiérrez.
Dijo que tiene 20 años de estar de comerciante en la playa, pero desde hace 7 años que dejó de acudir el visitante de los Estados Unidos, quienes eran los que dejaban verdaderamente el recurso económico.
Agregó que en estos momentos están en la espera que esta situación se componga, esperando que con estas vacaciones de Verano puedan acudir las turistas que vienen del Estado de Nuevo León y de Coahuila.
Dijo que en estos días lo han sorprendido que en los fines de semana llegan familias de los municipios de Valle Hermoso, Río Bravo y Reynosa.
Manifestó que tienen que realizar sus pagos de salubridad y de la COEPRIS aunque solamente sean algunos meses los que les va bien, sin embargo no le aflojan en el trabajo.
Finalmente dijo que tienen lista la playa, en el área que le toca, que son 20 metros lineales, ya tiene perfectamente limpia la arena sin basura para esperar a las familias y que disfruten del balneario.


