AL VUELO-Activos

0
143

Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por la estratósfera, gozando del fresco clima invernal, pensando que tal vez, a final de cuentas, los dos principales partidos políticos hicieron caso de mis plegarias y optaron por un sano plan B, donde se garantice que al menos en los próximos dos años Reynosa tendrá su primera presidenta municipal.

Y miren que no soy pitoniso, pero el lunes de esta misma semana escribí en esta misma columna que tanto el PRI como el PAN harían bien en lanzar como sus candidatas a María Esther Camargo Félix y Maki Ortiz Domínguez, respectivamente.

Parece que la primera mitad del presagio se ha cumplido y que en el transcurso de este día se hará oficial el apoyo de los priístas a favor de la diputada federal con licencia.

Ayer por la noche anduve semblanteando entre la raza y lo peor que me dijeron ante la posibilidad de que María Esther sea la abanderada del PRI, es que acaba de ser electa diputada federal, que se vería mal en el electorado que ahora quiera la presidencia municipal, que las «juanitas», que la ambición, y otros argumentos igualmente absurdos.

Creo que si algo puede ser normal en política es que las personas son pasivos de los partidos, que cuando alguien dice que no renunciará a un cargo para el que fue electo hay que leer entre líneas, ya que se trata de un metalenguaje que en realidad signirfica: «No renunciaré, a menos que mi partido disponga otra cosa».

Es algo así como aquel dicho que dice: «Uno propone y Dios dispone». Aquí podríamos modificarlo para que diga: «Uno propone y el partido dispone».

Creo que en el caso del PRI, el Comité Ejecutivo Nacional dictaminó que en Tamaulipas van 22 mujeres, por aquello de la paridad de género, como candidatas a las alcaldías, y en Reynosa el mejor activo femenino que tiene el Revolucionario Institucional se llama María Esther Camargo.

Ya en años anteriores lo que se conoce vulgarmente como «chapulineo» era cosa frecuente, no sólo en el PRI sino en otros institutos políticos.

Everardo Villarreal Salinas fue primero diputado federal y luego solicitó licencia para ir por la alcaldía.

Francisco García Cabeza de Vaca es senador y pidió licencia para buscar la gubernatura del Estado en esta ocasión.

El propio precandidato del PRI, Baltazar Hinojosa Ochoa es diputado federal con licencia, y así, hay muchos ejemplos de cómo el sistema de partidos políticos en el país maniobran con sus mejores cartas en busca de obtener el apoyo mayoritario de los ciudadanos.

Yo, Pegaso, me congratulo de que la maestra María Esther sea considerada para la candidatura a la presidencia municipal de Reynosa.

La conozco desde hace muchos años y sé que es una mujer extremadamente preparada, sensible y agradable en el trato; siempre anda sonriente y jamás la he visto enojada.

Desde hace varios años, y no me dejará mentir, le he dicho: «Maestra, usted será algún día presidenta municipal de Reynosa».

Y sólo me contesta con su habitual modestia:

-«¡Ay, Pegaso, sólo son buenos deseos!»

De Maki Ortiz, ¿qué puedo decir? La conozco poco, pero me han dicho que es una persona muy accesible y harto preparada.

Ojalá que los dos partidos me hagan caso.

Reynosa se los agradecerá.

Va el refrán estilo Pegaso: «Féminas, ¡oh! Féminas propias de la divinidad; no existe otro sendero mejor que rendirles pleitesía». (Mujeres, ¡oh, mujeres tan divinas! No queda otro camino que adorarlas).

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí