AL VUELO-Gambito

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Por Pegaso

Desde acá, desde mi nubecilla viajera mando mis más calurosos saludos a mis escasos lectores, esperando que la estén pasando bien con estos calorones marca diablo. Cúbranse bien, no se expongan mucho a los rayos ultravioleta. Coman frutas y verduras.

¡Ahhh, los políticos!

Leyendo yo algunos artículos relacionados con el fino y galano arte de echar grilla, ví alguna que otra palabreja derivada de una actividad que a mí me gusta mucho y que me pone a pensar (literalmente hablando): el ajedrez.

La palabra «enroque» es muy socorrida por los gobernantes cuando deciden hacer cambios en sus gabinetes.
«Fulano de tal hizo un enroque en la dependencia a su cargo»,-dirían algunos encabezados.

Enroque es una palabra que define un movimiento preventivo del ajedrez, donde el rey y la torre hacen un movimiento para proteger a la pieza más importante del tablero.

Enrocar, quedar entre rocas, quedar protegido en una torre, ese es el concepto.
La palabra muchas veces se toma como sinónimo de cambio, de entregar a un funcionario un nombramiento en otra dependencia diferente a la que estaba con anterioridad.

La definición política sería, entonces, un cambio para fortalecer o proteger a la figura principal, que sería el Presidente de la República, el Gobernador o el alcalde, en cualquier caso, aunque también se aplica a actividades empresariales y organizaciones.

Hay otros vocablos ajedrecísticos que también se utilizan en la política, por ejemplo, «mover los peones».

Cuando un gobernante es hábil, sabe mover a sus colaboradores en los puestos que garanticen su mejor desempeño.

«Gana la partida» aquel político que promueve un acción en contra de otro y sale triunfante en la misma.
Se considera un «jaque» cuando alguien amenaza la posición política o administrativa de un enemigo, lo cual se ve con relativa frecuencia entre sindicatos y administradores públicos.

Son términos muy usados y muy trillados en el ámbito de la política nacional.
Yo me atrevo a sugerir uno nuevo. Una palabra que nadie, fuera del mundillo del ajedrez conoce y que viene al dedo para definir ciertas circunstancias que también suceden de vez en cuando.

«Sacrificar» se escucha un tanto fuerte. Mejor sería decir que se hará un «gambito».
¿Verdad que se oye más elegante?

Un gambito es un movimiento en ajedrez donde un jugador ofrece una pieza, generalmente pequeña, a cambio de una mejor posición en el tablero.

Y aquí es donde entra la imaginación, y aquella elegante palabra italiana se convierte en parte del diccionario político mexicano.

Luego, entonces, hacer gambito será la acción de prescindir de un colaborador en busca de fortalecer la estructura de gobierno, o de la empresa, o de la asociación, como quiera que se llame la asociación que se busca apuntalar.

Aprovechen, políticos. Pongo a su consideración éste nuevo voquible. Y no tiene copy right.
Viene el dicho estilo Pegaso: «Es necesario que el propietario del equino lo mantenga bajo supervisión continua, a fin de que incremente su tejido adiposo.» (Al ojo del amo, engorda el caballo).

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