Por Pegaso
Definiciones de joder en español, según el Diccionario Oxford:
1.- Molestar o fastidiar mucho a alguien una cosa, una persona o una situación (Que no vengan a joder con sus tonterías).
2.- Estropear una cosa o impedir que salga bien (Se jodió la impresora).
3.- Realizar el acto sexual (Te jodió).
4.- Sufrir alguien una molestia o un fastidio (Lo hace todo para que se jodan).
5.- Exclamación que expresa enfado, irritación, sorpresa o admiración (¡Joder!¡Cuánta gente!).
La etimología de la palabra joder, aunque se toma actualmente como sinónimo de molestar, proviene del latín «fuguere», que significa «copular», aunque también se dice que puede ser un derivativo del celta bactuere, que quiere decir agujerear o penetrar.
Reclinado en mi mullido cumulonimbus me pasé la tarde pensando en lo que quiso decir Peña Nieto con la lapidaria frase: «No creo que ningún presidente se haya levantado pensando cómo joder a México».
Las palabras que salieron espontáneas del cerco de sus dientes deberán quedar grabadas en letras de oro en los más elevados pilares de la Nación: «No creo que ningún presidente se haya levantado pensando cómo joder a México».
Benito Juárez ya se puede jubilar con su frasecita cursi: «El respeto al derecho ajeno es la paz».
Luego de consultar en varias fuentes bibliográficas el significado de la palabra «joder», llegué a las siguientes sesudas conclusiones en torno a la hermenéutica de tan atinada y folclórica expresión:
1.- Que en realidad no quiere joder a México, pero le sale naturalito.
2.- Que no se levanta pensando en hacerle el amor a todos los mexicanos.
3.- Que no se despierta pensando en que va a estropear al país, pero no puede evitar hacerlo.
4.- Que está hasta la madre que lo tachen de pendejo.
Frases de presidentes hay que quedaron firmemente instaladas en el inconsciente colectivo, como aquella de José López Portillo que dijo, enjugándose las lágrimas y sorbiendo el moco: «Defenderé el peso como un perro», o aquella inmortal de Vicente Fox: «Los mexicanos (en Estados Unidos) hacen trabajos que ni los negros quieren hacer», o la muy recordada del mismo autor, cuando recibió a Fidel Castro: «Comes y te vas».
Y Carlos Salinas en su tiempo dijo: «El PRI es así porque así somos los mexicanos».
Gustavo Díaz Ordaz: «¿Usted cree que si yo tuviera dos caras usaría esta?»
Adolfo Ruiz Cortinez: «Soy feo, pero no me eligieron para semental, sino para presidente».
Adolfo López Mateos: «La Revolución Mexicana fue la revolución perfecta: Al rico lo hizo pobre, al pobre lo hizo pendejo, al pendejo lo hizo político y al político lo hizo rico».
Luis Echeverría: «Las relaciones con EU ni nos perjudican ni nos benefician, sino todo lo contrario».
Miguel De la Madrid: «No dejaré que el país se deshaga entre mis manos».
Ernesto Zedillo: «No traigo cash».
Felipe Calderón: «¿Y yo por qué?».
Luego del histórico discurso de Peña Nieto ante empresarios y periodistas, la palabra «joder» se ha vuelto viral en todos los ámbitos del país.
Es así como un cumplido agente de tránsito, al momento de parar a un automovilista en la calle, le suelta la siguiente expresión: «¡Híjole, mi estimado. Pos no hay ningún tránsito que se levante pensando en joder al ciudadano, pero se pasó ese alto».
Un limpiaparabrisas que se sube al capacete del carro sin permiso: «Un pesito que le sobre, apá. No es que me haya levantado pensando en joder, pero deme algo pa’l chesco».
¡Imagínense a Donald Trump si adoptara tan ingeniosa e ilustrativa frase en sus discursos!: «Mi no levantarme pensando en joder a los fuckers mexicanous, pero sí los obligaré a construir el muro».
López Obrador podría inspirarse para su futura frase de campaña: «El rayito de ejperanja que no va a joder a México».
A lo largo de estos cuatro años de gobierno de Enrique Peña Nieto hemos sido testigos de su extraordinaria capacidad de improvisación, y sin temor a equivocarnos, ha sido el mandatario más prolífico en frases que pasarán a la historia por los siglos de los siglos.
Escojan la que más les agrade:
-«Prometí que no habría gasolinazos, pero no que la gasolina no fuera a subir».
-«No plagié mi tesis, pude haber realizado un error metodológico. Pude citar mal».
-«Toda mi declaración patrimonial ya es pública, aunque no estoy obligado».
-«No llegué a la presidencia para ganar popularidad, sino para cambiar al país».
-«Parece que durante los viajes oficiales nos vamos de vacaciones, pero no es así».
Vámonos pues con el refrán estilo Pegaso: «Existen cadáveres que guardan absoluto silencio». (Hay muertos que no hacen ruido).


