AL VUELO-Mariguas

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Por Pegaso

Allá, en mi barrio, cuando aún era un Pegaso chaval, había un peladito que siempre andaba borracho o drogado. Le decíamos Beto «Mariguas».

Y es que andaba yo volando allá, cerca de mi querido barrio El Chaparral, cuando un video que alguien tuvo la atención de mandarme a mi wasap me llamó la atención por su temática y contenido.

La marca de cigarrillos Marloboro ya produce en cuatro Estados de la Unión Americana cajetillas con pitillos de mota, mariguana, cannabis o cáñamo.

De entrada no me la creí porque suelo recibir muchos correos basura, pero después me puse a pensar que no tendría nada de raro que pronto se generalice la venta de ese y otros productos, si precisamente en estos momentos millones de gringos se meten droga hasta por los oídos.

La cajetilla, como ya habrán adivinado, es de un verde alimonado. Trae en el frente la marca Marlboro y una hoja de mariguana del mismo color. Arriba se lee: «Cannabis» y abajo: «Marijuana cigarrettes».

Los Estados donde supuestamente ya es legal producir, comercializar, comprar y fumar esa porquería son Washington, Oregon, Colorado y Alaska.

Si algún motorolo quiere fumar hierba sin que le digan nada, le recomiendo que se vaya a alguno de esos lugares y acuda a la tienda de la esquina más cercana para comprar su cajetilla de «Marlboro verde».

Quien subió el video, alguien que en Facebook se firma como Demic y que fue reproducido en primer lugar por el portal PixaBay.com, hace incapié en que la venta del producto inició el primero de mayo de este año.

Señalan que la cantidad de «Marlboro M» que se puede vender por persona en cada establecimiento es de una cajetilla, misma que tiene un precio de 89 dólares.

El cliente tiene que ser mayor de 21 años e identificarse con una credencial válida.

El hecho de que por lo menos en cuatro Estados de EEUU ya se permita echarse su porro hace que resurja la polémica en torno a la legalización de las drogas en México.

Y no hablo de las drogas que tenemos con Coppel o de las trácalas que nos echamos en la mueblería, sino de las que se fuman, esnifean o inyectan.

Si bien es cierto que en otros países como Holanda el consumo legal de la marihuana ya tiene mucho tiempo, en México representa algo sumamente novedoso y polémico.

La Cámara de Diputados ya ha recibido y analizado propuestas en ese sentido, pero hasta la fecha no hay un dictamen ni mucho menos una ley y su reglamento que permitan al ciudadano común y corriente comprarse su ración de colita de borrego o caquita de chango, dependiendo del nivel socioeconómico.

Ya me imagino cómo cambiarán las costumbres consumistas de los mexicanos si se llega a aprobar la legalización.

Inmediatamente saldrán a la venta los cigarros del Chapo, mentolados, ligth o con filtro, y sus muchos competidores con marcas tan sugerentes como: Cigarros El Azul o cigarros Arellano, y para las damas, pitillos La Barbie.

Eslogans como: “¡Ahh, cómo te eleva!”, “De aquí al cielo con cigarros Carillo”, “Venga al mundo Zambada” inundarán los canales de radio y televisión.

No falta quién, inspirado por un buen habano de mota creará cervezas a base de semillas de cáñamo, en lugar de cebada. Las posibilidades son infinitas.

La mariguana fue traída a México por los españoles con el fin de aprovechar su fibra para la industria textil, pero pronto se le encontraron otros usos como ungüento para el dolor y por supuesto, como relajante al ser inhalado su humo mediante cigarrillos.

A lo largo de esos siglos, los mexicanos han bautizado la hierba con mil y un nombres: Aceite, alfalfa, chora, coffe, chabela, chíchara, chipiturca, de la buena, de la verde, diosa verde, Doña Diablo, dama de la ardiente cabellera, flor de Juana, goma, grifa, grilla, güera, join, Juana, Juanita, mala hierba, María, Mari, Mariana, Mary Poppins, mois, mora, mota, motivosa, motocicleta, mole, nena, nalga de ángel, orégano, orégano chino, oro verde, pasto, petate, pachola, pepita verde, soñadora, tónico, tostada, tronadora, trueno verde, verdolaga, yerbabuena, yerba de oro, yerba del diablo, yerba santa, yesca, zacate.

Hay algunos modismos que hacen referencia al acto de fumar mariguana: Aceitar la máquina, agarrar el avión, atizar, darse las del reglamento, las tres, un acelerón de trueno verde, un gallo, un jale, un jalón, un queso, un toque, un tripazo, dorar, enamoriscar, enyerbar, quemar, grifear, quemar carrizo, quemarle las patas al chamuco, refinar, tatemárselas, tostárselas, tronárselas, vacilar.

En España se le llama también cáñamo, grifa, hachich, hierba, kifi, mierda, tila, chocolate o chicle.

En Italia: Canape, canape indiana, cannacoro, hachich.

En Francia: Chanvre, chanvre indien, herbe de chanvre indien, hachich, Mari Jeanne.

En Argentina: Porro, faso, maconia, churro, hierba, pasto.

En Alemania: Hanfkant.

En Inglaterra, Hemp.

En Mozambique: Banga.

En Egipto: Kamonga.

En Brasil: Liamba, cangoba, daboa, pobre, pinto, planta da felicidade.

En Estados Unidos: Marijuana, hierba.

Pero además, hay muchos tipos y calidad de mariguana cuya denominación depende tanto de su apariencia como de los efectos que produce: Sensi star, warlok, sweet tooth, sweet dream, stoneedge, velvet bug, sherezade, power plant, phazer, honeymoon o big band (en los Estados Unidos).

En México recibe nombres tan pintorescos como caquita de chango o la ya mencionada cola de borrego.

La revista Cannabis Magazine da a conocer el top ten de las variedades de mariguana más raras, especiales o exclusivas: Blueberry de dutch passion, afghan haze de Mr. Nice Seeds, sensi star de paradise seeds, Dr. Grinspoon de Barney’s farm, Jack herer de sensi seeds, bubble gum de serious seeds, ketama de world of seeds, claustrum de positronics, punto rojo colombiana y seafood diesel de 4:20 seeds.

Beto Mariguas ya falleció hace mucho tiempo, pero si volviera a vivir seguro desearía probar todas y cada una de esas variedades de mota.

A final de cuentas cada quien es responsable de sus propios vicios, pero legalizar su consumo, según mi criterio muy personal, es como ponerles enfrente una caja de condones a los chavos de secundaria: De que los van a usar, los van a usar.

Y nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “El blátido, el blátido, se abstiene de ejercer su facultad de locomoción a consecuencia de la carencia de Cannabis indica para inhalar sus emanaciones gaseosas”. (La cucaracha, la cucaracha, ya no quiere caminar, porque le falta mariguana qué fumar).

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