Y la culpa no es mía, ni tuya
Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
Antes que nada quiero dejar en claro que no soy un antifeminista, al contrario, admiro a muchísimas mujeres con gran capacidad de desenvolvimiento en sus áreas, por su conocimiento, por su valor, por su decisión y por su entrega.
El titulo que jamás se interprete como una burla al tema chileno que se ha vuelto un grito de guerra de las féminas que exigen respeto y seguridad a su integridad física, por el contrario, es un reconocimiento a su manifestación.
Si quieren protestar pintando, destruyendo, cantando, marchando o no haciendo nada, están en lo correcto socialmente, pues siguen sucediendo desapariciones y asesinatos de féminas.
Los números que presenta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, donde llevan las estadísticas, señala que en enero del presente año se cometieron 72 homicidios, es decir, un promedio de 2.3 diarios en
todo México. Si son número alarmantes, aunque mínimos contra los 2 mil 359 en el mismo periodo de hombres que les arrebataron la vida de manera dolosa, 76.3 diarios. Puede revisarlos en https://drive.google.com/file/d/1h-
Mpo8uAmOuHBBOWF2q8mVKRY170KCm/view
Sí, es cierto que ha crecido la violencia contra las mujeres, pero no solamente de hombres, sino de mujeres contra mujeres.
Sí, es cierto que los hombres volteamos a ver a una mujer, pero también la mujer voltea a ver al hombre y en ninguno de los casos es agresión y mucho menos acoso, porque ni siquiera hubo un intento de acercamiento o dialogo que buscara alargar el momento.
Es un tema en el que jamás nos pondremos de acuerdo, me decía mi madre, cada quien platica como le fue en la feria. Sin embargo debemos respetar su deseo, su pensamiento, su protesta.
Si quieren salir desnudas a la calle, si quieren orinar en la vía pública, si quieren gritar, si quieren destrozar la ciudad, o si quieren simplemente no salir de casa, están en todo su derecho.
En algunas de sus protestas las mismas mujeres se denigran, aunque ellas piensen que están haciendo lo correcto.
Les reitero, yo aplaudo a las mujeres valientes que con sus acciones, diariamente son ejemplo hasta para muchos varones, por su desarrollo intelectual, emocional, deportivo y social.
Vivimos en un país en donde a diario asesinan más hombres, mucho más que mujeres, y todos de manera cruel y despiadada, a los cuales sólo nos merece, híjole con quien andaría.
Ni mujeres ni hombres abatidos por la violencia merecen ningún desprecio ni desprestigio. Vivimos la modernidad con el estigma a los demás.
Lo más triste es que el gobierno sigue dando palos de ciego, mientras se siga fingiendo en la aplicación de recursos en programas de desarrollo social, salud, deporte, etcétera, incluso Seguridad Pública, seguiremos sufriendo en México esta
violencia. Los abrazos deben ser espontáneos y naturales, no como medida para contrarrestar acciones negativas.



