CUADRANTE POLITICO

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POR  FERNANDO  ACUÑA  PIÑEIRO—

—TSUNAMI AZUL AFECTA A  CANDIDATEABLES MORENOS-

El tsunami azul que barrió de golpe, las esperanzas  de  la Cuarta Transformación en el Congreso local, averió por lo menos tres carreras por la gubernatura, que ya se perfilaban rumbo al 2022.

El morenismo de nuestro estado, se encuentra en su peor momento, desde  que el Movimiento de Regeneración Nacional empezó a cobrar fuerza  a mediados del 2017, y se catapultó rumbo a  la Presidencia de la república, un año después.

Cabe hacer notar que, desde que cobra cierta notoriedad  en Tamaulipas, apenas hace dos años, MORENA  nunca ha contado en sus filas con liderazgos  de peso.

Su figura más visible fue Héctor Garza,  conocido en la farándula política como “El Guasón”, (el villano de la historieta Batman), dicho personaje participó  como candidato a  la gubernatura  en el 2016 y tuvo un muy pobre desempeño, alcanzando el cuarto lugar,  equivalente al 2.25 por ciento de la votación del padrón, solo 32 mil 183 sufragios. El ganador CV sacó  721 mil 049 votos.

Dos años  después, en la elección presidencial  del 2018, con un AMLO perfilado en las encuestas hacia el triunfo, el Guasón  buscó denodadamente la senaduría, pero esta vez, el alto mando obradorista escogió  al cardiólogo  Américo Villarreal Anaya.

En un cierre de película, impulsado por el efecto del candidato presidencial, AVA venció  a su contendiente  azul, y con ello ingresó al círculo  de los semidioses morenos en el estado. Poco después, ya con el triunfo en la mano, el Presidente electo nombró  al reynosense José  Ramón Gómez  Leal, como  el Súper  delegado de los programas asistenciales. De esta forma, agregaron otra carta fuerte a la baraja sucesoria.

El llamado JR había fracasado en su lucha por la alcaldía ante la panista  Maki Ortiz. Pero en su nuevo carácter de  Santa Claus asistencialista, adquirió automáticamente, cara de candidateable.

En cuanto al Guasón, este tardó un poco más, pero finalmente AMLO  lo  envió a  la SEP, con nombramiento de Oficial  Mayor, a nivel federal, compensándole su derecho de antigüedad. Pero al mismo tiempo, colocándolo en la plataforma ideal  de la sucesión. Le dieron canicas  a don Héctor, pero se atragantó con ellas.

Como  bien se puede observar, tanto Héctor Garza, como el JR, traían historias  perdedoras en sus alforjas  y fueron rescatados, y colocados en cargos  estratégicos. Américo, con escasa experiencia política, si bien es cierto que tuvo su mérito individual, en el 95 por ciento fue catapultado también bajo la popularidad de AMLO, un fenómeno que se repitió en otras entidades.

El grave error  de estas tres figuras del escenario político morenista, se dio a principios  del presente año, cuando se emitió la convocatoria para  las candidaturas a  diputados locales.

Los tres metieron mano  a favor  de sus amigos y recomendados, desplazando a cuadros políticos con  mayor experiencia. Se les olvidó por quien habían triunfado. Y  cada uno por su lado, buscaron crear sus propios  grupos políticos, promoviéndose y tratando  de hacer amarres. En pocas palabras, los tres  buscaron jugar a la gubernatura, cuando todavía  ni siquiera  habían ganado el Congreso local.

La intervención de Américo y el Guasón,  en la definición de candidaturas, (la  mayoría debiluchas, con honrosas excepciones),  a diputados, apoyados por la dirigente nacional de MORENA, Yeidckol Polevsnki y por su delegado Marcos Cruz,se hizo notoria.

Américo, ya  sintiéndose empoderado le dio  la espalda  al grupo del senador  Ricardo Monreal, mismo que lo había cobijado  y defendido a ultranza,  ante  las intenciones cabecistas  de hacerle de agua su triunfo.

Fue notorio también su acercamiento y  alianza con el gobierno estatal panista. En lugar de asumir una postura respetuosa, pero digna y de verticalidad opositora, todos ellos, escondieron la cabeza como el avestruz.

Son memorables también, los pleitos  entre ellos mismos, (JR y AVA) por  las principales  posiciones  en sectores claves como el de  Salud.

Finalmente  la hábil  estrategia del gobierno estatal azul dio resultado, y  las figuras estelares del morenismo tamaulipeco, terminaron enfrentados, por un pastel, que  se les quemó en el horno electoral  del 2019.

Hoy, tanto  Guasón, como  Américo y JR, han guardado silencio. Están agachados, esperando  la decisión que habrá de tomarse  desde la capital del país.

Ellos mismos saben que no la jugaron bien. Y que en determinado momento, en lugar de poner por delante  los intereses sociales y del partido, antepusieron  sus legítimos, pero prematuros y desbocados sueños personales por  la gubernatura.

Nadie niega que tanto  Guasón, JR y Américo, son elementos  valiosos, en lo político y en lo personal. Pero la evaluación que de ellos tienen en Palacio Nacional, no es muy alentadora que digamos.

Sobre todo  ahora, cuando MORENA  va a requerir más que nunca de asumir su papel como una oposición real  ante el gobierno panista, que al parecer, ya les tomó  la medida.

Sobre este ángulo en particular, hay rumores de que, sus compromisos contraídos  con la marca TAM,  son tan grandes, que de ahora en adelante,  desde la CDMX  se les verá con recelo. Y como agentes dobles, que le pasarían información política al adversario.

Todo lo anterior  configura un complejo panorama para el morenismo  en Tamaulipas. Si antes  ya carecían  de liderazgos  reales, hoy   con la derrota  explotándoles  en pleno rostro, las principales figuras MORENAS, han perdido autoridad política y moral, ante los  ciudadanos.

En Tamaulipas, MORENA  se ha quedado sin dirigentes  capaces de reestructurar  el movimiento y devolverle  la competitividad, rumbo al 2021.

La gran pregunta es: ¿realizarán cambios desde del centro del país? ¿O dejarán que esto siga igual, para que en dos años más, el PAN  cabecista les repita  la dosis?

Por lo pronto, la carrera  por la gubernatura en el morenismo, empieza de cero. El cabezazo del dos de junio, causó severos estragos en las  carreras de tres candidateables.

—–EN MATAMOROS, LOS CANDIDATOS MORENOS  BUSCAN REVERTIR  VOTO POR VOTO, EL  TRIUNFO PANISTA–

   Sin quitarle ni ponerle, en honor a estricta justicia,  los candidatos por los distritos matamorenses, 10, 11 y 12 perdieron  por muy escasa  diferencia, y por lo tanto los triunfos de sus adversarios azules, pueden ser reversibles. Uno de los  que  más generan sospechas, es  el de Carlos  Eliud  Pérez  González, quien perdió apenas por 150 votos, ante  Ivett  Bermea. Se  habla también  de que, realmente  Héctor Salazar  sería  perdedor ante José  Angel Frías, por el distrito 10. Pero esto se dilucidará en el  conteo, voto por voto.