DAR LA NOTA

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El Kalusha, hermoso perro labrador negro perdón, de color, está confundido, este mes ha tomado la decisión de convocar a los perros del barrio para dar a conocer los avances y los logros de su administración del patio trasero, sin embargo su perra adorada La Canora le echa todo a perder.

Motu proprio, el líder la manada decidió que el miércoles era un día adecuado para convocar a los vecinos, hizo los preparativos y de buena manera comenzó a ladrar con sus ahogados ladridos.

Recordemos que el mastín ya es grande de edad, razón por la cual sus llamadas resultan de baja estridencia y aunque los perros más cercanos lo escuchan, los que viven lejos poco se enteran, pues cuando él convoca, La Canora hace ruido innecesario con potentes ladridos cargados de hormonas.

Sin embargo y a pesar de ella, tuvo éxito relativo, bueno hasta los perros periodistas acudieron, todos acompañados de sus libreta, cámaras y grabadoras para poder enterarse de los logros de sus rondines nocturnos, porque de día, duerme más tiempo del estrictamente necesario.

Con gran pose El Kalusha comenzó su peculiar información y como es un perro famoso, canoso y algo flojo, dio inicio a su alocución mencionando solo lo esencial, mientras La Canora lo observaba con mirada de recelo, envidia y todo lo que una perra puede sentir cuando le falta macho.

Habló de intrusiones nocturnas al amparo de la noche, explicó persecuciones imaginarias y hasta un rondín especial en casa del vecino que había salido de vacaciones.

Los canes que acudieron, escucharon con paciencia sus veleidosas historias, confirmando que el poder que ansiaba lo ha convertido en un ser frívolo, superficial, baladí y vacio, pues no ha entendido a pesar de la experiencia, que el poder corrompe, enferma y destruye.

Si, El Kalusha fue elegido entre los perros del barrio, como su representante canino en la comunidad y desde entonces ha considerado necesario informar con singular desparpajo, las mentiras que sus asesores perrunos le sugieren, tratando de convertir al cabecilla en serio aspirante a gobernar «Perrulandia».

El mayor error de mi perro, es que no se da cuenta del daño que le hace La Canora, perra entrenada en el arte de la intriga, que, manipulada por otros perros con intereses claros en sus croquetas, le destruye poco a poco la imagen construida en años.

El Kalusha a pesar de haber ido a la Universidad Canina no se ha percatado de que ella, su inseparable lazarillo, lo ve con celos, pues en el ánimo de la perra prospera la sensación de que es ella y solo ella quien lo construyó como líder de la comunidad.

Sin embargo, al final de la rueda mal organizada, cuando los chicos malos de la prensa trataron de conseguir la exclusiva para PERRIENIO, la pata derecha de La Canora golpeó la cámara del atrevido, pues es ella y solo ella, la que decide a quien DAR LA NOTA.

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