Dolor…

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Poco importaron a este gobierno la vida de miles de mexicanos inocentes que cayeron víctimas del fuego cruzado, de un error, por un secuestro, o por la mala suerte de estar en el lugar equivocado a la hora equivocada, para ellos no hubo una sola lagrima de los poderosos, ni siquiera un triste recuerdo.

Tampoco dolió a la autoridad que cientos de miles de mexicanos tuvieran que dejar sus lugares de origen para irse a vivir a ciudades más seguras, porque los políticos cobardes mientras tanto se comprometieron dándose a la fuga a Texas o cualquier otra ciudad de los Estados Unidos, a ellos el dinero les sobro para tal efecto.

El gobierno nunca entendió los hechos, Felipe Calderón y todos sus adictos se mostraron insensibles, dijeron que era una guerra, que no podían pedir ni dar cuartel, y por lo tanto, tenían que contabilizarse mermas para uno y otro lado, peor aún, a un pobre caído, e incluso a estudiantes o niños de primaria que murieron bajo las balas de quien sabe quien, solo los bautizaron como “daños colaterales”.

Para sintetizar, el gobierno no entendió que la estrategia era mal encaminada, que no fueron las formas para combatir la delincuencia, es más, no se entero que estaba siendo rebasado en muchos lugares, que la autoridad que le dieron los votos a Felipe Calderón se la quitaron grupos de poder a punta de balazos y por ello dominaron pueblos enteros sin que el presidente atinara a hacer algo, peor aún, que lo reconociera y lo gritara a los cuatro vientos sin tantita pena, sin enterarse que es él, y solo él, quien debe garantizar nuestra soberanía y la gobernabilidad.

Ayer, para dolor de todos los mexicanos, murió un político joven, hijo de un ex gobernador, y sobrino de un gobernador, nos referimos a Eduardo Moreira Rodríguez, hijo de Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila, y ex dirigente del PRI nacional y entonces si todos se dieron por enterados del daño que le causan a la nación con su incapacidad para combatir a la delincuencia.

Felipe Calderón mando sus condolencias, también todos los del gabinete de Seguridad, hasta se ofrecieron para abrir una investigación y dar con los culpables más pronto que inmediatamente, ¿Y el resto de los caídos no merecen justicia?, es obvio que sí, pero para desgracia de sus padres, sus hermanos y de sus hijos ellos no son ricos, ni políticos, ni tienen muchas influencias.

Es terrible que tenga que pasar una situación tan dramática y que llenará de dolor a toda una familia, quizá por toda la vida, para que los políticos se den cuenta que es la última llamada de la sociedad para que hagan las cosas bien, que nadie se salva de toda esta ola de inseguridad en la que nos metieron.

Desde luego, la muerte de un político de tan altos vuelos duele a todos, nos pega a todos, y es una agresión al pueblo, es una forma de mostrar impunidad, y quizá ni sirva esa crueldad para que se enteren los poderosos que deben corregir sus excesos.

Hay que aclarar, no le hablo de los políticos del PRI, ni los del PAN, le habló de todos los políticos, de todos los partidos, y nomás de los que prefieren el dinero, el poder que trabajar decentemente, ellos no se están dando cuenta que por cada dólar que se hacen pagar es una bala que pueda darle a sus familiares o amigos, la ambición los tiene ciegos.

Así fue durante muchos años, los poderosos pensaron que la corrupción solo afectaba a los más pobres, cuando arreció el problema del secuestro se dieron cuenta que también podría afectar a quienes les financiaban, y ahora, se dan por enterados que todos somos vulnerables ante tanta corrupción que solo provoca dolor.

Lo más triste es que lejos de corregirse los políticos cada que pueden se muestran como iguales, como que todos son propensos a caer en las garras del dinero fácil, de ese que viene manchado de sangre, y también que es muy fácil resolver las diferencias a balazos.

Ya sucedió con un par de diputados locales, uno de Nuevo León y otro de Sonora, uno muerto al parecer por rencillas políticas el otro ejecutado por su propio suplente, involucra a altos funcionarios del PAN el primero, del puro PRI es el segundo, y no se crea que la izquierda es una santa, por las redes sociales circula un video de una llamada telefónica donde el diputado del Movimiento Ciudadano en el Distrito Federal, Rosalio Alfredo Pineda Silva, asegura que va a matar de uno por uno a varios miembros del Partido Nueva Alianza, nomás para que se les quite.

Lo dicho, son todos los partidos los involucrados en este dolor que padece México, y los que deben pensar que ya no habrá una segunda oportunidad para hacerlo bien, que las balas igualmente los están tumbando.

¿Y quién podrá salvarnos?…

Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande…marcovazquez20001@hotmail.com

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